21 GRAMS

21 GRAMOS

Género: Drama, Thriller


125 minutos

Sinopsis:

El profesor universitario Paul Rivers (Sean Penn) y su esposa Mary (Charlotte Gainsbourg) ven cómo su rela-ción se balancea entre la vida y la muerte. Él está mortalmente enfermo y espera un transplante de cora-zón, mientras que ella quiere concebir un hijo suyo por medio de la inseminación artificial. Olvidado su turbulento pasado, Christina Peck (Naomi Watts) tiene una vida familiar llena de esperanza y alegría: tiene a su hermana Claudia (Clea DuVall), a su marido Michael (Danny Huston) y a sus dos hijitas. De extracción social mucho más modesta, el ex convicto y ahora firme creyente Jack Jordan (Benicio Del Toro) y su mu-jer Marianne (Melissa Leo) luchan por sacar adelante a sus dos hijos. Un trágico accidente hace que las vidas de estas tres parejas entren en una misma órbita y obliga a Paul a afrontar su mortalidad, pone a prueba la fe de Jack, y hace que Christina se mueva para arreglar su presente y quizá su futuro. El equilibrio espiritual de cada uno de ellos puede resultar muy costoso para los demás. Pero ninguno de ellos pierde la voluntad de vivir y el instinto de apoyarse en otra persona. La segunda película del director mexicano Alejandro González Iñárritu se ha ido a Estados Unidos. Pero con el realizador de “Amores perros” se han ido el músico, el di-rector de fotografía y el guionista Guillermo Arriaga. Todos ellos estaban junto al director para maquinar el brutal debut cinematográfico de González Iñárritu. De este modo, esta “21 gramos”, película granítica, tremenda y apa-sionante está conducida en pantalla por tres actores de la industria estadounidense, pero está revestida, ordenada, cal-culada y presentada desde un punto de vista que encaja resueltamente con una visión de la vida y, sobre todo, con una opinión muy clara al respecto que ya habíamos podido ver antes. Con ello no digo que “21 gramos” sea una continuación de “Amores pe-rros”. Ni siquiera que traten temas similares. Es algo que está por encima de eso, y que supongo es la impronta de autor. Ésa que intuíamos a Gon-zález Iñárritu cuando tomó la alternativa con su crudo debut y que confirma con su triunfo en la aventura en el país del tío Sam. Señas de identidad que pasan por una visión muy crítica de casi todas las instituciones de nuestra sociedad (política, religión, familia, justicia) y un interés por construir siem-pre que puede la imagen más bella e impactante posible, sin que ello signi-fique claudicar ante la belleza del instante y el descuido del conjunto: el montaje ocupa una parte fundamental, crucial en el cine de González Iñárri-tu. Su preocupación por el devenir argumental del film queda, con ello, a salvo de toda duda. Por partes. Como en “Amores perros”, la película posee una estructura temporal que puede calificarse acertadamente co-mo arbitraria, como artística, como no li-neal. Incluso, alguno la ha dado en llamar cu-bista. Eso sería ir demasiado lejos para des-cribir una forma de ordenar el relato que ahon-da en las posibilidades de desordenar las se-cuencias o parte de ellas. Se trata de una disposición musical, a la manera en que los maestros del jazz atacan en solitario el leit motiv de una composición al principio de su interpretación para ir revistién-dola posteriormente de más instrumentos o variaciones. O –para los más modernos– de igual manera en que un dj busca resaltar fragmentos de la composición original a remezclar mediante los recursos de que dispone con el fin de crear una nueva composición dedicada al baile o a otras lides. En el caso de “21 gramos” el montaje propuesto por González Iñárri-tu consigue hacer destacar aún más el de por sí extraordinario tra-bajo de los actores. El trío protagonista (Sean Penn, Naomi Watts y Benicio del Toro) lleva a cabo una labor memorable, pero la manera en que dispone la película sus momentos los hace todavía ganar en expre-sividad e intensidad. De igual manera en que el montaje propuesto por Lars Von Trier a la decepcionante “Bailar en la oscuridad” (Dancer in the dark, 2000) pretendía preñar de momentos climáticos la interpretación de la can-tante islandesa Björk a través del corte indiscriminado –y conseguía preci-samente el efecto contrario al de emocionar al espectador, es decir, irritar–, con el de “21 gramos” González Iñárritu actúa de gran director de la or-questa, contrapesando, compensando, llevando la mirada al paisaje cuan-do conviene, llevándola a los secundarios, llevándola a los grandes momen-tos de las interpretaciones, mimando al actor con un ritmo exacto, con una fotografía sensacional. Ante el trabajo de dirección de intérpretes el nombre que más me venía a la cabeza mien-tras asistía a la proyección de la película –en versión original en inglés, porque el doblaje de esta película seguro dejará muchísimos mati-ces en el tintero– era el de John Cassavetes. El también actor e inimitable y genial director norteamericano consiguió filmar en sus pelí-culas algunas de las escenas más terribles, convincentes y emocionantes que un director pueda ni siquiera llegar a soñar. Al igual que el director de “Minnie and Moskowitz”, González Iñárritu deja rienda suelta al talento de sus intérpretes, los respeta y los filma en continuidad, privi-legiando una vez más la labor creativa del actor. En secuencias particular-mente complicadas, la experiencia vivida por los actores puede llegar a ser equiparable a la de un momento climático sobre el escenario de un teatro abarrotado. Y Benicio del Toro arrodillado solo ante un altar pidiendo dejar de ver a sus hijos, Naomi Watts besando apasionadamente a Sean Penn y echándolo a los pocos segundos de su casa, o el propio Penn intentando disparar a Del Toro responden a la confianza depositada por el director con actuaciones sin fisuras. Perfectas. Sin duda, una de las películas del año, “21 gramos” habla de los te-mas ya expuestos más arriba, pero sobre todo habla de la vida, que sigue y que no se detiene para esperar a nadie, sobre el heroísmo cotidiano (aquí González Iñárritu está mucho más inspirado que en su decepcionante aportación a la obra colectiva “11''09'01 - 11 de septiembre"), los padres y los hijos, la educación y los desgarros del alma, que también se los en-cuentra.


Cines
Título original
21 GRAMOS
Título en Español
21 GRAMS
Año
2003
País
U.S.A.
Duración
125 minutos
Casa Productora
Clasificación
Sin Clasificar
Género
Drama, Thriller
Sitio Web
Protagonistas
Sean Penn ... Paul Rivers
Naomi Watts ... Cristina Peck
Danny Huston ... Michael
Carly Nahon ... Cathy
Claire Pakis ... Laura
Benicio Del Toro ... Jack Jordan
Nick Nichols ... Boy
Charlotte Gainsbourg ... Mary Rivers
John Rubinstein ... Gynecologist
Eddie Marsan ... Reverend John
Loyd Keith Salter ... Fat Man
Antef A. Harris ... Basketball Guy
Melissa Leo ... Marianne Jordan
Marc Musso ... Freddy
Dirigida por
Alejandro González Iñárritu
Productor
Alejandro González Iñárritu y Robert Salerno
Guión
Guillermo Arriaga
Premios
Academy Awards, USA
2004 Nominated Oscar Best Actor in a Supporting Role
Benicio Del Toro
Best Actress in a Leading Role
Naomi Watts

BAFTA Awards
2004 Nominated BAFTA Film Award Best Editing
Stephen Mirrione
Best Performance by an Actor in a Leading Role
Benicio Del Toro
Best Performance by an Actor in a Leading Role
Sean Penn
Best Performance by an Actress in a Leading Role
Naomi Watts
Best Screenplay - Original
Guillermo Arriaga

Broadcast Film Critics Association Awards
2004 Nominated Critics Choice Award Best Actress
Naomi Watts
Best Supporting Actor
Benicio Del Toro

Casting Society of America, USA
2004 Nominated Artios Best Casting for Feature Film, Drama
Francine Maisler

Chicago Film Critics Association Awards
2004 Nominated CFCA Award Best Actress
Naomi Watts
Best Screenplay
Guillermo Arriaga
Best Supporting Actor
Benicio Del Toro

Chlotrudis Awards
2004 Nominated Chlotrudis Award Best Cinematography
Rodrigo Prieto

Cinema Brazil Grand Prize
2005 Nominated Cinema Brazil Grand Prize Best Foreign Film (Melhor Filme Estrangeiro)

César Awards, France
2005 Nominated César Best Foreign Film (Meilleur film étranger)
Alejandro González Iñárritu
USA.



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