La economía de la colonia

Con el descubrimiento de la gran riqueza de plata en Potosí en el Alto Perú (hoy día Bolivia--Alto Perú) en 1545 y mercurio en Huancavelica en 1563, Perú se convirtió en lo que el historiador Frederick B. Pike describe como "España gran tesoro en América del Sur".


 Como resultado, el eje de la economía colonial comenzó a alejarse la expropiación directa de la riqueza Inca y producción para sostener la población española inicial a través del sistema de encomienda a la extracción de riqueza mineral. La población de Potosí en los Andes alcanzó su apogeo en 1650 en unos 160.000, convirtiéndola en una de las ciudades más grandes en el mundo occidental en el momento. En sus primeros diez años, de acuerdo con Alexander von Humboldt, Potosí produjo unos 127 millones de pesos, que alimentó durante un tiempo los Habsburgo guerra máquina y españolas ínfulas políticos hegemónicos en Europa. Plata de Potosí también dinamiza y ayudó a desarrollar una economía interna de producción e intercambio que abarca no sólo las tierras altas del Norte, pero también la pampa Argentina, el Valle Central de Chile y Costa Perú y Ecuador. El principal "Polo de crecimiento" de este gran "espacio económico", como lo llama el historiador Carlos Assadourian Sempat, fue el eje Lima-Potosí, que sirvieron como centros de concentración urbana, la demanda del mercado, flujos de materias primas estratégicas (plata exportaciones y las importaciones europeas) y precios inflados.

Si la producción de plata de Potosí fue el resorte fundamental de este sistema económico, Lima fue su centro de operaciones. "La ciudad de los Reyes" (Los Reyes) había sido fundado por Pizarro como capital del Virreinato de nueva en 1535 a fin de reorientar el comercio, el comercio y el poder lejos de los Andes hacia Europa y España imperial. Como salida para la plata en lingotes en el Pacífico, Lima y su puerto cercano, Callao, también recibieron y redistribución los bienes manufacturados de la metrópoli para el crecimiento de los asentamientos junto al Polo de crecimiento. El flujo bidireccional de importaciones y exportaciones a través de Lima concentraron la riqueza y administración pública y privada, en la ciudad. Como resultado, Lima se convirtió en la sede de propietarios de inmuebles y los operadores, los comerciantes conectando a su Andina comercio operaciones con las fuentes de abastecimiento en España y en todos los tipos de proveedores de servicios, desde artesanos a abogados, quienes necesitan acceso al sistema en un lugar central. No muy lejos detrás llegaron las organizaciones gubernamentales y la iglesias establecidas para administrar el enorme Virreinato. Finalmente, una vez que haya interactuado población, comercio y administración, siguieron importantes instituciones culturales como una Universidad, una imprenta y el teatro.

El gran arquitecto de este sistema colonial era Francisco Toledo y Figueroa, quien llegó a Lima en 1569, cuando su población era de 2.500 y sirvió como virrey hasta 1581. Toledo, uno de los administradores más hábil de Madrid y los diplomáticos, trabajó para ampliar el Estado, aumentar la producción de plata y generalmente reorganizar la economía instituyendo una serie de reformas importantes durante su mandato.

Comunidades nativas (ayllus) se concentraron en mal ubicados asentamientos coloniales llamados (reducciones) para facilitar la administración y la conversión de los nativos americanos al cristianismo. El sistema de mita incaicos fue desplazado de realizar obras públicas o el servicio militar a suministrar trabajo obligatorio para las minas y otros sectores clave de la economía y el Estado. Finalmente, distintos regímenes fiscales, tales como el impuesto de homenaje a pagarse en moneda y la compra forzosa de mercancía española, fueron percibidos sobre la población indígena a fin de forzar o de lo contrario lo inducen a la nueva economía monetaria como trabajadores "salario libre". En éstos, como en muchos otros casos, los españoles utilizan cualquier elementos de la superestructura política, social y económica andina que sirve a sus propósitos y sin titubeos modificados o descartados aquellos que no.

Como resultado de estos y otros cambios, los españoles y sus sucesores criollos llegaron a monopolizar el control sobre la tierra, aprovechando muchas de las mejores tierras abandonadas por la masiva despoblación nativa. Poco a poco, el sistema de tenencia de la tierra se convirtió en polarizada. Un sector consistía en las grandes haciendas, trabajadas por siervos campesinos nativos en una variedad de acuerdos laborales y regido por sus nuevos señores segun formas de Andina de híbridos de paternalismo ibérico. El otro sector estaba conformado por remanentes de las comunidades indígenas esencialmente basada en dietas que persistieron y soportaron. Esta izquierda Perú con un legado de uno de los arreglos terrateniente más desiguales de América Latina y un obstáculo formidable para el posterior desarrollo y modernización.

 

Fuente: Rex A. Hudson, ed. Peru: A Country Study. Washington: GPO for the Library of Congress, 1992.




Abdías de Perú, el 02/07/2012 - 11:54 AM

Pareciera que el original es versión en Inglés, por lo tanto, la traducción tiene algunas inconsistencias de sintaxis y por consiguiente de semántica.