Desde Sao Paulo (AFP)
Bolsonaro nombra ministro de Medio Ambiente al abogado derechista Ricardo Salles
El presidente electo de Brasil, Jair Bolsonaro, designó como futuro ministro de Medio Ambiente al abogado derechista Ricardo Salles, exresponsable del área en Sao Paulo, acabando con la última gran incógnita sobre la formación de su gobierno, tras descartar la fusión de esta cartera con Agricultura.
9 de diciembre de 2018
El presidente electo de Brasil, Jair Bolsonaro, en una conferencia de prensa, el 5 de diciembre de 2018 - AFP/AFP/Archivos
El presidente electo de Brasil, Jair Bolsonaro, designó como futuro ministro de Medio Ambiente al abogado derechista Ricardo Salles, exresponsable del área en Sao Paulo, acabando con la última gran incógnita sobre la formación de su gobierno, tras descartar la fusión de esta cartera con Agricultura.
"Comunico el nombramiento del Sr. Ricardo de Aquino Salles para estar al frente del futuro Ministerio de Medio Ambiente", escribió Bolsonaro este domingo en su cuenta de Twitter, tal y como hizo antes para anunciar a los otros miembros de su gabinete.
Con 22 ministros designados, el gobierno del ultraderechista, que arrancará sus funciones el 1° de enero, quedaría cerrado.
Abogado y presidente del movimiento derechista liberal "Endireita Brasil", Salles fue secretario de Medio Ambiente del estado de Sao Paulo entre 2016 y 2017, cuando tuvo una convulsa salida.
Durante su gestión, la Fiscalía le abrió una investigación por improbidad administrativa al considerar que alteró las propuestas del plan de manejo de un área de protección ambiental para favorecer a empresas privadas, según informó entonces la prensa local.
Salles, de 43 años, siempre negó las acusaciones y tampoco ha recibido aún condena por el caso, pero acabó dejando el cargo en agosto de 2017 por motivos políticos, poco más de un año después de su llegada.
Afiliado al partido liberal Novo, el futuro ministro concurrió a una plaza de diputado federal en las elecciones de octubre, pero no fue elegido.
El nombramiento del titular de Medio Ambiente era uno de los más esperados del nuevo gobierno, debido a las tirantes relaciones de Bolsonaro, un escéptico del cambio climático, con el sector ambientalista.
Nada más conocerse la designación, organizaciones como Greenpeace o el Observatorio del Clima mostraron su desacuerdo con el perfil de Salles, a quien señalan como un aliado del influyente sector ruralista o responsable del "desmonte de la gobernanza ambiental del Estado de Sao Paulo".
"Jair Bolsonaro ya dejó claro que desea reducir el Ministerio de Medio Ambiente a una especie de subsede del Ministerio de Agricultura. La elección del nuevo ministro sigue esa lógica", escribió Márcio Astrini, coordinador de Políticas Públicas de Greenpeace Brasil, en un comunicado.
- "Puede empeorar" -
Días después ser elegido, su jefe de gabinete afirmó que Bolsonaro pretendía fusionar ambas carteras desatando una ola de críticas por parte de organizaciones ecologistas, e incluso del poderoso sector del agronegocio.
El excapitán del Ejército, que contó con el apoyo clave del lobby ruralista para su elección, acabó dando marcha atrás y nombró ministra de Agricultura a Tereza Cristina da Costa, jefa de esta bancada en la Cámara de Diputados.
La semana pasada, además, el gobierno de Brasil desistió de albergar el próximo año la cumbre mundial del clima COP25, que sucederá a la que se celebra en estos días en Polonia.
El gigante sudamericano, país líder en el combate al calentamiento global, alegó problemas presupuestarios, pero más tarde Bolsonaro aseguró que tuvo "participación" en esa decisión.
El exmilitar de 63 años lleva meses cuestionando el acuerdo climático de París, cuya implementación debe ser debatida en Polonia, y condiciona la permanencia de Brasil mientras no perjudique su soberanía sobre el Amazonas.
"La principal función del nuevo ministro será la promoción de una verdadera agenda antiambiental, colocando en práctica medidas que van a resultar en la explosión de la deforestación en la Amazonia y la disminución del combate al crimen ambiental. Lo que ya está mal, puede empeorar", lamentó Greenpeace en su comunicado de este domingo.

