Fallecimiento de Leoncio Prado

Leoncio Prado fue un militar peruano que participó en la Guerra contra España y la Guerra del Pacífico, fue reconocido por su participación en la Batalla de Huamachuco el 10 de julio de 1883.

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DePeru.com | 15 de julio



 

muerte de leoncio prado

 


 

Leoncio Prado fue un militar peruano que participó tanto en la Guerra contra España como con la Guerra del Pacífico. Es reconocido por su lucha en la Batalla de Huamachuco del 10 de julio de 1883.

Fue hijo del presidente Mariano Ignacio Prado y hermano de Manuel Prado Ugarteche, presidente del Perú en dos oportunidades en el siglo XX.

Leoncio Prado nació en Huánuco el 24 de agosto de 1853 e ingreso al Colegio Guadalupe de Lima a la edad de 9 años. A la edad de 13 años, se incorporó como guardiamarina en la fragata Apurímac, unidad que formó parte de la escuadra del capitán de navío Manuel Villar.

Participó en el Combate Naval del 2 de Mayo en el Callao, batiéndose valientemente en una nave de la escuadra peruana.

Sin embargo, Leoncio Prado es reconocido por su participación en la Batalla de Huamachuco del 10 de julio de 1883.  

En el fragor de la batalla, Leoncio Prado cae al suelo desmontado, producto de la explosión de una granada y trata de levantarse. Sus ordenanzas levantan su cuerpo, mientras el herido sólo atina a decir: “¡Mi caballo…, mi caballo…!” Pese a sus esfuerzos, no le es posible continuar en combate debido la gravedad de su herida. Esquirlas de la granada chilena le ha astillado la pierna… Sus ayudantes lo vuelven a montar y lentamente lo sacan del campo de batalla. Tras él sólo queda en el escenario bélico el desaliento precursor de la derrota.

Prado fue encarcelado y sospechó de su sentencia a muerte cuando el cirujano militar se negó a amputar la pierna herida. Cosechó simpatías entre los componentes del ejército enemigo y comentó la buena puntería de los cañones chilenos a la vez que alabó el valor de sus soldados.

Antes de ser fusilado, Leoncio Prado pidió una taza de café. Enseguida, cuando entraron dos soldados pidió que fuera aumentado su número para que dos le tirasen a la cabeza y dos al corazón. Al ser cumplido este pedido dio breves instrucciones a la tropa sobre la trayectoria de sus disparos y agregó que podían hacer fuego cuando hiciera una señal con la cuchara y pegase tres golpes en el cachuchito de lata en el que había estado comiendo.