María Jesús Alvarado Rivera

María Jesús Alvarado fue la pionera del feminismo en el Perú, mujer de ideas y de acción. Apoyó las causas de la población indígena, así como de las y los trabajadoras/es. Además de ser gestora de instituciones que promovieron campañas por el voto femenino.


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Maria Jesus Alvarado Rivera


María Jesús Alvarado Rivera nació en Chincha, el 27 de mayo de 1878. Fue maestra, socióloga y luchadora por la reivindicación por los derechos de la mujer peruana.

Fue la décima hija de Cayetano Alvarado Arciniega y de Jesús Rivera Martínez. Procedía de una familia acomodada, su padre era dueño y administrador de la hacienda Chacrabajo, gozando de bonanza económica los primeros años de vida de María Jesús.

Pero algunos hechos posteriores como el levantamiento de trabajadores, la Guerra del Pacífico, mellaron la economía familiar. Tiempo después se produjo la separación de los padres, Cayetano Alvarado partió a Pacasmayo para trabajar como administrador de una hacienda, y Jesús Rivera migró a Lima con María Jesús Alvarado.

Madre e hija, se mantuvieron con la pensión que le enviaba el hermano mayor de María Jesús, Antonino Alvarado y posiblemente la madre se dedicó a la costura, oficio común en esa época.

María Jesús Alvarado llegó a Lima a los 7 años, su madre le inculcó la afición de la lectura, lo que influyó en su amplitud de pensamiento, Jesús también era asidua a los eventos culturales y llevó a su hija a exposiciones, conciertos y a visitar museos.

Durante esa época la femineidad se basaba en la idea de la mujer como objeto erótico preponderando el aspecto físico, la coquetería era un instrumento para lograr un matrimonio que garantice estabilidad e hijos y tener prestigio social, pero al mismo tiempo durante la lactancia y crianza la mujer debía estar completamente y únicamente abocada a esa labor. En esos tiempos la mujer era percibida como un ser emotivo, débil que no debía acceder al conocimiento porque podía llevarla a cometer pecados.

Probablemente explique el giro y amplitud de pensamiento de María Jesús, el acceso a ideas de la Ilustración Francesa, en que el modelo femenino - aunque igualmente se basaba en la maternidad - reconocía las facultades mentales de la mujer y sus habilidades - pero siempre como un valor adquirido para el bien de la familia y los hijos para la formación de ciudadanos en beneficio de la sociedad - y no necesariamente por un derecho de la mujer en sí mismo.

María Jesús y su madre se integraron a la clase media limeña, contaban con una sirvienta, vestían de manera sobria, alejadas del sector alto. La clase media limeña de esa época desdeñaba el trabajo de la mujer fuera de casa, por lo que muchas se dedicaban a la costura, aunque recibieron un trato desigual en el pago, comparado con los sastres.

También eran comunes, en la etapa de la posguerra, mujeres de sectores acomodados, trabajaran como modistas, profesoras de modales, de piano, o parteras.

María Jesús estudio en el colegio Rodó, a los 14 años, donde estudió los tres años de primaria que se impartían a las mujeres, el método de enseñanza era en su mayoría memorista, por lo que la educación de María Jesús fue mayormente autodidacta.

Tuvo un buen desempeño escolar, y fue seleccionada para dar discursos en la clausura de cada año escolar, en el primero que brindó, se explayó sobre la independencia femenina, su idea de la educación femenina poniendo como ejemplo a las "naciones cultas" que brindaban instrucción a la mujer, en el segundo discurso, reprochó la falta de apoyo a la educación femenina en el Perú, e indicó que de la educación de la mujer dependía el provenir de las familias, sociedades y de la humanidad.

En su último discurso al culminar sus estudios, indicaba que, aunque con el tercer grado de primaria (que era el grado que estudiaban las mujeres), la mujer era capaz de seguir una carrera, criticó que en el país no se brindará una instrucción profesional para las mujeres. Teniendo en cuenta, que, hasta ese momento, hubo solamente dos mujeres que cursaron estudios universitarios, Trinidad María Enríquez, graduada de Bachiller en Derecho, en 1878, aunque no ejerció y Margarita Práxedes Muñoz graduada en 1890 de Bachiller en Ciencias en la Universidad San Marcos.

Cuando tuvo 20 años, empezó a trabajar como maestra, también se desempeñó como periodista, redactando columnas en los diarios: El Diario, El Comercio y luego en La Prensa.

En el año 1910 envía un trabajo sobre la problemática de la mujer en el Primer Congreso Femenino Internacional. Al año siguiente, presenta la conferencia El Feminismo en la Sociedad Geográfica de Lima, esta conferencia fue un hito en la historia del movimiento feminista en el Perú. En su disertación, María Jesús elaboró un resumen de la historia de la mujer en el mundo, abogando por la igualdad de potencial mental, habilidades de la mujer para desempeñarse en el trabajo.

De su discurso se desprenden principalmente las ideas del acceso a una educación igualitaria para las mujeres, que la mujer pueda acceder a empleos públicos y profesiones liberales que le permitan sostenerse económicamente, lograr los mismos derechos civiles y políticos que el hombre.

En 1914 María fundó el Movimiento Feminista Evolución Feminista y en 1915, la Escuela - Taller Moral y Trabajo.

El plan educativo de la Escuela Taller contaba con una escuela de Artes e Industrias, club de idiomas y se dedicaba además a la lucha por los derechos civiles, políticos y sociales de la mujer. Se dedicaba a brindar oficios prácticos, como mecanografía, contabilidad, inglés, también alimentación racional, puericultura, al principio funcionó en un local solo los domingos, luego cuando se trasladó a la casa de María Jesús daba clases todos los días.

La organización de María Jesús fue importante para la fundación del Consejo Nacional de Mujeres. En 1923, cuando la presidenta de la International Women's Suffrage Alliance, Carrie Chapman, llegó a Lima, el Consejo tenía a María Jesús como secretaria ejecutiva.

María Jesús también participó en programas de radio, fue promotora de la fundación de la Escuela de Enfermería y de la Liga Nacional de Higiene y Profilaxia Social, promovió que el Ministerio de Educación Pública, que se dicte el curso de Puericultura, para la instrucción a las maestras.

Trabajó con la sociedad "Pro indígena" y recibía a delegaciones de indígenas en su casa para revisar sus peticiones y ayudarlos con gestiones en ministerios y a la Oficina del Presidente de la República.

Entre los años 1910 y 1912, fue propuesta para estudiar en una universidad norteamericana, por Joseph Lockey miembro de la misión norteamericana que contrató el presidente de entonces, Augusto B. Leguía, para la reorganización de la educación.

Entonces Lockey quiso que Alvarado presentara el proyecto al presidente, ella lo hizo, pero se sintió ofendida por la excesiva galantería de Leguía. Fue invitada nuevamente, pero ella decidió enviar a María Irene, su colega, en su lugar, al parecer, eso originó la molestia del presidente que más tarde actúo con suma severidad en un acontecimiento posterior que originó el exilio de María Jesús.

En 1924 en un conflicto entre campesinos y mineros contra la Ley de Conscripción Vial que fue promulgada por Leguía que estaba destruyendo 700 hectáreas de sembríos y enfermando a personas y animales, razón por la cual las imprentas temerosas de represalias se negaban a imprimir folletos de protesta.

Estos campesinos acudieron a María Alvarado que aceptó hacerlo, la policía llegó días más tarde, la interrogaron, pero ella se negó a dar información sobre los autores, tampoco quiso entregar los volantes originales, por lo que la llevaron presa.

Lima estaba conmocionada porque no era común el encarcelamiento de una dama, la policía destruyó su escuela y su imprenta.

Estuvo tres meses recluida e incomunicada, María Jesús tuvo que exiliarse en Argentina, su destierro duró 11 años, allá trabajó como profesora, también escribió su primera novela en 1923: Nuevas cumbres, de tintes autobiográficos, y la primera parte de su obra de teatro: La Perricholi, escribió la segunda parte a su regresó al Perú.

Volvió al Perú en el año 1936, publicó La Perricholi, y Amor y gloria sobre la relación de Manuela Sáenz y Bolívar.

Fundó la Academia de Arte Dramático Ollantay, produjo el programa radial Ante la vida y presentó al Ministerio de Educación un proyecto para la creación de la Dirección de Extensión Cultural y Artística que fue realizada en poco tiempo.

Fue concejala de la Municipalidad de Lima, y en 1955 solicitó al Congreso a través de Evolución Femenina la aprobación del proyecto de ley que otorgaba el voto femenino. María Jesús Alvarado Rivera falleció el 6 de mayo de 1971.

 





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