De enero a marzo del 2013, el Programa Nacional contra la Violencia Familiar y Sexual del Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables (MIMP) atendió 11 mil 539 casos en todo el país, de los cuales la mayoría corresponde a violencia psicológica.
Según el registro de los casos atendidos a través de los Centros de Emergencia Mujer (CEM) en ese período, del total mencionado 5,963 corresponden a violencia psicológica, 4,446 a violencia física y 1,190 a violencia sexual.
En el mismo registro se han identificado 696 casos específicos por violación sexual y 4 denuncias por explotación sexual. Asimismo, personal del citado ministerio ha brindado información y sensibilización a 267,403 personas entre enero y marzo.
Agresor casi siempre está sobrio
En la gran mayoría de los casos de violencia psicológica, física y sexual, el agresor se encontraba sobrio, de acuerdo con las estadísticas proporcionadas por dicho programa.
Por ejemplo, de los 5,963 casos por violencia psicológica, en 4,358 el agresor se encontraba sobrio, en 1,497 estaba bajo efectos del alcohol, en 33 casos bajo los efectos de las drogas y en 57 casos bajo los efectos de ambos (alcohol y drogas).
De los 4,446 casos por violencia física, en 3,016 de los casos el agresor se encontraba sobrio, en 1,362 casos se encontraba bajo efectos del alcohol, en 23 casos bajo los efectos de las drogas y en 39 casos bajo los efectos de ambos.
Igualmente, de los 1,190 casos por violencia sexual, en 1,003 de los casos el agresor se encontraba sobrio, en 166 casos bajo efectos del alcohol, en 11 casos os efectos de las drogas y en 3 casos bajo los efectos de ambos.
Cabe señalar que dicho portafolio, a través del Programa Nacional contra la Violencia Familiar y Sexual, está promoviendo que la sociedad civil organizada intervenga en las estrategias de prevención frente a la violencia
familiar y sexual, buscando desde el seno de la propia comunidad la participación activa de los líderes comunales.
Esto se ejecuta por ejemplo, desde el año 2002, a través de las “Facilitadoras y Facilitadores en Acción”, quienes organizan acciones preventivo-promocionales, derivan y acompañan casos de violencia familiar y sexual detectados en sus zonas, desarrollan campañas casa por casa y orientan sobre los servicios que brindan diversas instituciones que atienden la problemática.
Desde el
2006 al
2012 se han formado 4,500 facilitadoras en acción a nivel nacional. En el último año se han formado 2,137 nuevas facilitadoras (es), lográndose visitar a través de la campaña casa por casa a un total de 47,739 casas y derivándose a los CEM a un total de 3.004 casos
En lo que va del año
2013 (enero-marzo) se ha dado inicio a seis procesos de formación, capacitándose a 180 líderes de organizaciones sociales de base.
Entre las funciones de las facilitadoras está el ser un nexo entre la población u organización y el CEM, lo que significa comunicar y apoyar acciones de prevención y organizar la demanda en su ámbito de acción.
También derivar y acompañar casos de violencia familiar y sexual a las instancias de atención pertinentes, así como acompañar al promotor del CEM en sus actividades de promoción en calidad de apoyo.
Fuente: [Andina].