Desde Cascais (Portugal) (AFP)

Un 'peregrino de alquiler' cobra hasta 2.500 euros por ir a Fátima

Si usted busca el perdón de Dios o desea agradecer un milagro concedido, pero la idea de caminar descalzo durante días le desagrada, es un potencial cliente de Carlos Gil, un portugués que peregrina por encargo hasta Fátima, un servicio que puede costar hasta 2.500 euros.

Portugal, papa, religión, canonización
El portugués Carlos Gil posa en Cascais (Portugal) antes de comenzar uno de sus peregrinajes hasta Fátima, el 5 de mayo de 2017 - AFP/AFP
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Si usted busca el perdón de Dios o desea agradecer un milagro concedido, pero la idea de caminar descalzo durante días le desagrada, es un potencial cliente de Carlos Gil, un portugués que peregrina por encargo hasta Fátima, un servicio que puede costar hasta 2.500 euros.

Carlos Gil, de 52 años, forma parte de los cerca de un millón de peregrinos que se espera que lleguen a esta pequeña aldea del centro de Portugal para asistir, el 12 y el 13 de mayo, a la canonización por parte del papa Francisco de dos de los tres pastores que en 1917 afirmaron haber visto allí a la Virgen.

Sin embargo, Gil será probablemente el único de los peregrinos que obtendrá algo más que los favores de Dios a cambio, ya que cuando acude al santuario este portugués ofrece una amplia gama de servicios a distintos precios.

Son 25 euros por prender una vela, por recitar el rosario el precio sube a 250. Si alguien se lo pide, Carlos Gil está dispuesto a recorrer de rodillas los últimos 400 metros de la explanada del santuario hasta la Capilla de las Apariciones.

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El portugués Carlos Gil y su hermana María José posan en Cascais (Portugal) antes de comenzar uno de sus peregrinajes hasta Fátima, el 5 de mayo de 2017 (AFP/AFP)

Equipado con su bordón y con una mochila ligera, Gil dejó su pequeño chalet blanco ubicado cerca de Cascais, al oeste de Lisboa, bajo un cielo lluvioso. Para llegar a tiempo, Carlos Gil salió a las 07h30. Su hermana Maria José, de 50 años, le acompaña.

En su peregrinación eligen pequeños senderos lejos de las carreteras nacionales. Seis días después llegará a Fátima, un día antes de la visita papal. En su viaje, habrá completado 200 kilómetros a pie y pernoctará en casas o incluso puede que duerma bajo las estrellas.

Con respecto a su cliente, contó que se trata de una mujer que le contactó mediante la aplicación WhatsApp. El resto es secreto profesional. "Por principios no pregunto nunca los motivos, para evitar hacerme juicios sobre ellos", explicó con tranquilidad.

- "El trato se cierra con el Divino" -

Una peregrinación, ya sea hecha para uno mismo o para ayudar a otro, puede tener varios objetivos: cumplir una promesa hecha a Dios, solicitarle la sanación de alguna dolencia, cumplir deseos como el de ser madre, tener éxito profesional...

También hay gestos de agradecimiento cuando el milagro es concedido y personas que acuden para expiar un pecado.

Si bien Carlos Gil afirma que para él "no se trata de hacer negocios, sino de estar al servicio de los otros", sobre todo de los enfermos que no pueden desplazarse, aclara que el trato "se cierra con el Divino".

"Para mí, es una pasión, yo soy católico, pero si hubiera nacido en Arabia Saudí, sería musulmán y haría peregrinajes a La Meca", dijo con una leve sonrisa.

Este padre de familia con el pelo cano, se describe a sí mismo como "perezoso".

"No hago ninguna preparación física antes del peregrinaje. Es algo espiritual, uno entra en un estado de gracia", contó.



Un buen día, en 2001, le cayó del cielo una "idea loca": retomar esta vieja tradición que ya se efectuaba en la Edad Media, cuando los peregrinos "por procuración" eran contratados por los nobles acaudalados que no tenían tiempo o no estaban en condiciones físicas adecuadas para el peregrinaje.

Gil afirmó que no tiene competencia en Portugal, pero que en Alemania, donde hay "peregrinos de alquiler", sí tiene algunos "colegas" que ofrecen sus servicios vía internet.

Sin embargo, este fenómeno es algo confidencial, ya que no está bien visto por la Iglesia católica.

En el caso de los musulmanes, el viaje a la Meca (Hadj), esta práctica milenaria es más habitual.

- Agente inmobiliario -

Cerca de 40.000 personas participarán en esta gran peregrinación a pie hasta el santuario, con el aliciente de la presencia del papa Francisco, según el movimiento Mensaje de Fátima, que les presta asistencia en ruta.

Con el desplazamiento de Francisco, "un papa carismático cercano a la gente", las demandas de peregrinaje de alquiler "llegaron antes de lo habitual" para las fechas, contó Carlos Gil.

Gil calculó que cada año hace "dos o tres peregrinajes" y cada desplazamiento es dedicado a una sola persona.

El contacto se realiza a través de su sitio 'peregrino.org' y su clientela son portugueses. Una vez que se cierra el trato, el cliente hace una transferencia bancaria y ya está todo listo. Al final del peregrinaje, Gil recibe un certificado con una estampilla por cada etapa.

Carlos Gil cuenta con dos tarjetas de visita, una como 'pagador de promesas' y otra de sus actividades como agente inmobiliario, un trabajo que ejerce desde que dejó la informática hace más de diez años.

"Mis colegas saben lo que hago y se ríen. Un agente inmobiliario que quiere convertirse en santo", cuenta muerto de risa.

Sus padres querían que fuera sacerdote, pero la precipitada salida de Angola, durante el turbulento periodo de la independencia de Portugal en 1975, frustró el proyecto.

No obstante, no todos están de acuerdo con su actividad. Gil afirmó que recibe "críticas violentas" en las redes sociales. "A veces la gente es muy agresiva, pero ellos no me conocen", dijo.

Uno de ellos, Rodrigo Cerqueira, presidente de la Asociación de Amigos del Camino de Fátima, es uno de los más taxativos. "Los pagadores de promesas son una vergüenza, se aprovechan de la gente. Vistos los precios, es una estafa", sentenció.

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