Desde Bogotá (AFP)

Jane Goodall y Roger Payne piden "valentía" en COP21 para salvar el planeta

Jane Goodall es la primatóloga más famosa del mundo; Roger Payne, el zoólogo que descubrió el canto de las ballenas jorobadas. Octogenarios adalides de la conservación de la biodiversidad, piden "valentía" en la COP21, la cumbre que buscará un consenso planetario ante el cambio climático.

Colombia, clima, medioambiente, COP21, ciencias, gente
Primatóloga y conservacionista Jane Goodall bebiendo café durante la entrevista con AFP en Bogotá, el 12 de noviembre de 2015 - AFP/AFP
Anterior Siguiente

Jane Goodall es la primatóloga más famosa del mundo; Roger Payne, el zoólogo que descubrió el canto de las ballenas jorobadas. Octogenarios adalides de la conservación de la biodiversidad, piden "valentía" en la COP21, la cumbre que buscará un consenso planetario ante el cambio climático.

"Será el cuarto de estos eventos climáticos en los que he estado y es un poco desesperante en este momento", dice Goodall, la británica de 81 años que dedicó su vida a estudiar a los simios, "nuestros parientes vivos más cercanos" y cuya "extinción no nos podemos permitir".

Embajadora de Paz de la ONU desde 2002, Goodall sonríe con delicadeza, pero subraya con su mirada y sus palabras su firme convicción de que la humanidad debe tomar conciencia de la amenaza que supone el calentamiento global y de la necesidad urgente de un acuerdo mundial vinculante para detenerlo.

"Cruzo los dedos", afirma en entrevista con la AFP en Bogotá, adonde llegó esta semana a la muestra de cine ambiental Planet On a presentar el documental "Jane & Payne", relato de su encuentro con Roger Payne, el científico estadounidense que de muy joven se enamoró de las ballenas "por su gracia y su belleza".

noticia
Roger Payne, zoólogo que descubrió el canto de las ballenas jorobadas, durante una entrevista con la AFP el 12 de noviembre de 2015 (AFP/AFP)

"Siempre soy escéptico sobre la capacidad de los políticos de ser valientes", apunta Payne, de 80 años. "La vida en la Tierra depende de que sean valientes. Y si son los mismos cobardes de siempre, siento que entonces no hay esperanza".

Entre el 30 de noviembre y el 11 de diciembre, la COP21 tratará en París de alcanzar un pacto para limitar las emisiones de gases con efecto invernadero potencialmente catastróficas para el planeta.

"Si los océanos mueren, nosotros nos morimos. Tenemos que tener otras especies para que la Tierra siga siendo vivible", enfatiza, sus ojos tan azules como el mar de la Patagonia argentina que escudriñó tantos años estudiando orcas, rorcuales y ballenas.

Más fenómenos extremos, desertificación, devastador incremento del nivel del mar, fenómenos migratorios masivos: todo eso quiere revertir la Conferencia sobre el Cambio Climático de la ONU.

"Podríamos darle la vuelta, pero sólo si se presta atención a la racionalidad y no sólo a lo que siempre hemos creído a pesar de que sea equivocado", señala el científico, cuyas grabaciones en 1970 del canto de las ballenas jorobadas se convirtieron en uno de los discos con sonidos de la naturaleza más vendidos.

- "Hacer la diferencia cada día" -

Goodall confía en que, en la COP21, "la cantidad de temores de lo que va a suceder en los diferentes países persuada a la gente a mostrar más firmeza y firmar algunos acuerdos que sean realmente vinculantes".

Para ella, sin embargo, el verdadero cambio que necesita la humanidad debe venir "de abajo hacia arriba", "porque el de arriba hacia abajo es para las fotos y luego no pasa nada".

Por eso, insta a cada persona a tomar conciencia de las pequeñas decisiones cotidianas: "qué compramos, qué vestimos, de dónde viene, cómo llegó aquí", para "hacer la diferencia cada día".

"Tenemos que empezar a presionar a algunas de las grandes corporaciones que están causando tanto daño", dice, convencida de que los niños, "que les dicen a sus padres que ahorren energía y no desperdicien agua", son la luz que brilla en un horizonte sombrío.

Como Payne, Goodall cree en el "mosaico de la vida".

"Los monos son una especie emblemática, pero no más especiales que los elefantes, los rinocerontes, las jirafas o los antílopes", ennumera.

Payne coincide: "La mayor amenaza que enfrentan ahora las ballenas es la contaminación, ese es el verdadero problema, y por supuesto eso afecta también a los humanos".

El actor y cineasta argentino Boy Olmi quiso que el mensaje de dos leyendas como Goodall y Payne se plasmara en un documental, "una historia de amor, que metafóricamente es entre ellos, pero que en realidad es entre la tierra y el agua", dice.

El desafío era incorporar la emoción y la poesía al pensamiento científico. "Tenemos que crear discursos que la gente pueda entender", explica.

El resultado lo ha emocionado: "Se sacan chispas del corazón".





Te puede interesar
Este sitio usa imágenes de Depositphotos