Inseguridad, timidez y retraimiento pueden ser generados por la tartamudez
La tartamudez, uno de los trastornos del habla más frecuentes en los niños, puede generar problemas psicológicos como inseguridad, timidez y retraimiento, más aún si hay presión del entorno hacia el afectado, indicó el Ministerio de Salud.
24 de octubre de 2011 » Archivo

Giovanny Rivera Ramírez, jefa del Departamento de Niños y Adolescentes del Hospital Víctor Larco Herrera del Ministerio de Salud, sostuvo que la dificultad se agudiza cuando los familiares corrigen continuamente al menor, ocasionándole mayor estrés y temor a equivocarse.
“Esta actitud genera un aumento del síntoma, es decir, empeora la tartamudez”, comentó.
Rivera señaló que los esfuerzos por hablar y el estrés del crecimiento pueden desencadenar las primeras repeticiones, dudas y sonidos que caracterizan la temprana aparición de tartamudez.
Los primeros síntomas de problemas en el lenguaje generan en los niños tensión, vergüenza, susto o frustración, anotó.
“La Disfémia o tartamudez es la interrupción de la fluidez del habla, que varía dependiendo de quien la padece. Esto puede ser acompañado con movimientos de alguna parte de la cara o gesticulación excesiva”, explicó la psiquiatra.
Según indicó, en el Departamento de Psiquiatría del Niño y Adolescente del Hospital Víctor Larco Herrera se evalúa, diagnostica y trata al paciente de manera integral, incluyendo la asistencia psiquiátrica y psicológica para aprender a manejar las situaciones de ansiedad y frustración.

