Desde Nueva York (AFP)

EEUU: temores de burbuja bursátil en la biotecnología

El ascenso fulgurante en Wall Street hace temer una burbuja: los grupos biotecnológicos y sus innovaciones terapéuticas tienen viento en popa en el marco de la redistribución de cartas en el sector farmacéutico estadounidense.

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Operadores de la Bolsa de Nueva York - AFP/Getty/AFP/Archivos
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El ascenso fulgurante en Wall Street hace temer una burbuja: los grupos biotecnológicos y sus innovaciones terapéuticas tienen viento en popa en el marco de la redistribución de cartas en el sector farmacéutico estadounidense.

Contrariamente a laboratorios gigantes como Pfizer, célebre por Advil y Viagra, sus nombres no dicen demasiado al común de los mortales, pero sus medicamentos son muy codiciados y portadores de esperanza en la lucha contra el sida y el cáncer.

Esas esperanzas hoy están acompañadas por una disparada en bolsa de estas compañías apodadas "biotechs".

El grupo estadounidense Gilead Sciences, que produce dos costosos tratamientos contra la hepatitis C (el Sovaldi y el Harvoni), valía por ejemplo, cerca de 150.000 millones de dólares en Bolsa el miércoles, Amgen 121.890 millones, Biogen 101.270 millones y Celgene 93.660 millones.

Esta última capitalización supera al prestigioso banco de inversiones Goldman Sachs (84.600 millones de dólares).

En algo más de un año, el índice bursátil que agrupa a las empresas del sector subió más de 35%, superando a los principales índices. Algunas empresas alcanzaron incluso un crecimiento de 75%.

"¿Hay una burbuja en el sector de las biotechs? Definitivamente sí", afirma Josh Brown de Ritholtz Wealth Management, criticando las apuestas que se hacen sobre medicamentos que se encuentran todavía al inicio de su desarrollo (fases 1 y 2), cuyo futuro es aún incierto.

Brown no es el primero que alude a un sobrecalentamiento. La presidenta de la Reserva Federal (Fed) estadounidense, Janet Yellen ya había expresado su preocupación en julio pasado por la sobrevalorización de las pequeñas biotechs.

- Caro pero ... -

A esta disparada bursátil se agregan las adquisiciones por montos siderales comparados con los volúmenes de negocios generados hasta ahora por algunas empresas.



A fines de febrero, Pharmacyclics (730 millones de dólares en ventas) fue comprada en 21.000 millones por el laboratorio AbbVie, atraído por su medicamento contra la leucemia, Imbruvica.

"Si, es caro, pero las biotechs venden cada vez más medicamentos", explicó a la AFP el analistas especializado Hartaj Singh.

Al tomar como objetivo el cáncer y las enfermedades que atacan el sistema inmunitario, los medicamentos de las biotechs son considerados un relevo para el crecimiento, en momentos en que los grandes laboratorios enfrentan una dura competencia con los fabricantes de genéricos.

Este contexto alienta las grandes maniobras en el sector farmacéutico, dado que los "grandes" que atesoraron abundante liquidez se pueden permitir inversiones enormes en empresas promisorias.

Desde comienzos del año, los acercamientos entre firmas se encadenan y fueron estimados el miércoles por el gabinete Dealogic en 102.300 millones de dólares, su nivel más alto desde 2009 y la consolidación no ha terminado.

Las autoridades de la salud estadounidenses (FDA) y europeas (Agencia europea del medicamento, EMA), aprueban cada vez más moléculas provenientes de las biotechs, permitiendo presagiar su inminente comercialización. Estas aprobaciones aumentaron de 10% a 20% en los últimos diez años, según el gabinete BTIG. Estas autorizaciones deberían traducirse en márgenes positivos, estima el gabinete HBM Partners.

Las 13 moléculas aprobadas en el primer semestre 2013 deberían generar ingresos anuales de 12.400 millones de dólares, un promedio de 1.000 millones cada una, según HBM Partners.

Por otra parte, los expertos relacionan el control de costos de las biotechs a sus estructuras livianas y flexibles en comparación con las pesadas maquinarias que son los gigantes de la farmacia, con sus efectivos pletóricos y múltiples etapas de decisión.

Además, el complejo método de fabricación de las moléculas que producen las biotechs hacen difícil que sean copiadas, lo que permite esperar jugosos beneficios, luego de la duración de los brevets.

El Sovaldi cuesta en el mercado estadounidense 1.000 dólares el comprimido, y 84.000 dólares el tratamiento completo.

Sin embargo, el riesgo de fracaso no es nulo. La biotech Dendreon había suscitado mucho entusiasmo con Provenge, su tratamiento contra el cáncer de próstata, pero se declaró en quiebra en noviembre pasado luego de que el medicamento no lograra cumplir todas sus promesas, pese a su elevado costo.

"Si las ventas del primer trimestre de las biotechs no están a tono con las previsiones, el impulso se va a agotar", advirtió Hartaj Singh.

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