Una pequeña gran anécdota: reunión de empresarios de MyPE Comenzó 20 minutos antes de lo programado
En 1987 lancé la campaña “Sea puntual por respeto a usted mismo”, colocando un cintillo en la carátula de la revista AVANCE ECONÓMICO, que en su versión impresa edité desde 1980 hasta 1993. Ahora sigue vigente como un sitio en la Internet: www.avanceeconomico.com
1 de febrero de 2007 » Archivo
(*) Tratando de ser consecuentes con esa prédica, en las actividades que nos toca organizar, siempre hemos cumplido con los horarios a que nos comprometemos. Conducta que en más de una ocasión me ha llevado a discusiones con quienes creen que “se debe esperar a las autoridades invitadas aunque lleguen tarde”. En mi tarea periodística, he sido testigo de actividades que se inician hasta con dos horas de retraso, ya sea por esperar a los participantes o a los expositores.
Es en ese contexto, que me parece destacable el que comenzamos a cosechar frutos de nuestro modesto esfuerzo bregando por la puntualidad, que es un valor de calidad, personal, empresarial y nacional.
En ILADE, organizamos unas 50 reuniones al año para unas 200 personas por cada reunión, y siempre comenzamos a la hora programada, ¡pero de verdad a la hora exacta!. También hacemos un par de eventos de mayor envergadura, a los que asisten unas 500 personas en promedio por evento.
El domingo 28 de Enero de este año, organizamos el Encuentro de Empresarios de la Micro y Pequeña Empresa, al que se habían inscrito como participantes 300 personas.
El ingreso estuvo programado de 4:30 a 5:00 de la tarde. Comenzaríamos a las cinco en punto como es nuestra costumbre, sin esperar a nadie más.
Sin embargo, los asistentes comenzaron a llegar desde las cuatro de la tarde y a las
4:40 prácticamente todos los inscritos estuvieron sentados en el anfiteatro del Centro Cívico de Lima, por lo que iniciamos con un preámbulo, no previsto, precisamente resaltando esta expresión concreta de puntualidad.
Estos 300 peruanos, justamente empresarios de la micro y pequeña empresa, demostraron que no hay la tal “hora peruana” de impuntualidad. Que cuando nos comprometemos de verdad, se pueden cambiar conductas inadecuadas, por más arraigadas que parezcan.
Por: Eduardo Lastra D. elastra@terra.com.pe
Presidente del Instituto Latinoamericano de Desarrollo Empresarial, ILADE y Director de MUNDO MyPE



