Complejo Arqueológico de Cajamarquilla en San Juan De Lurigancho

Importante centro cultural, religioso y comercial donde se asentaron las culturas Lima e Ychma. El área arqueológica está conformada por un conjunto de estructuras, tanto de forma rectangular como piramidal, construidos con tierra.


Complejo Arqueológico de Cajamarquilla

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Complejo Arqueológico de Cajamarquilla
Ubicación: Se ubica en la margen derecha del río Rímac, cerca de la ciudad de Lima, a sólo 25 Km. de las costas del Pacífico.
A orillas de la quebrada de Huaycoloro, en el distrito de San Juan de Lurigancho, provincia de Lima.
Lima - Perú
   
Horario de Visita
Lunes a domingo: 9:00am. a 5:00pm.
   
Tarifas
Adultos:  
Estudiantes de educación superior:  
Escolares y niños hasta 12 años:  


INFORMACIÓN

Sitio arqueológico construido a fines del Intermedio Temprano, hacia el año 600 d.C., durante el período de predominio en el valle de la cultura Lima y considerado el segundo complejo urbano de barro más grande de la Costa Central después de Pachacámac, con sus 167 hectáreas de extensión.

Su importancia como centro político-urbano fue en aumento con el paso de los siglos y hacia el año 1100 d. C. (Intermedio Tardío), siguió creciendo hasta adquirir su configuración actual.

 

Arquitectura

La Zona Arqueológica de Cajamarquilla se encuentra en un terreno aluvional muy compacto formado por una gruesa capa de limo endurecido conocido como yapana. Sobre este territorio los pobladores edificaron sus construcciones íntegramente de muros de tierra. Para ello, contaron básicamente con dos técnicas: el adobe y el tapial.

Durante la presencia de la Cultura Lima la mayor parte de monumentos fueron construidos con pequeñas unidades de adobe, denominados “adobitos” característicos también de la Huaca Pucllana, la Huaca San Marcos y Pachacámac.

Los adobitos son unidades de mampostería hechas de barro que en la Costa Central son elaboradas a mano y simplemente secadas al sol. Sus dimensiones pueden variar. Miden aproximadamente 5 centímetros de ancho, 10 de largo y 20 de alto. Se solían colocar de forma vertical sin argamasa entre ellos, constituyendo la denominada técnica del librero.

El tapial, técnica predominante en Cajamarquilla, es hecho con un encofrado en el sitio donde habrán de quedar de manera permanente. Para construirlos se colocan dos “paredes” hechas de madera, paralelas, dejando como separación el espesor que habrá de tener el muro. Luego se llena dicho espacio con tierra húmeda, se compacta y se deja secar. Una vez seco, se retira el encofrado y queda una parte del muro. Así se continúa sucesivamente a lo largo y a lo alto.

Por razones de estabilidad los muros de tierra suelen ser más anchos en la parte baja y más delgados en la parte alta. En Cajamarquilla es posible encontrar muros de hasta 3 m de ancho, posiblemente muros de contención ante las crecidas del caudal del Huaycoloro. En algunos casos los muros están hechos de yapana, material de suelo aluvional muy compacto que es cortado en bloques y unido con argamasa de barro.

Las diferencias entre los tapiales del periodo Lima y del periodo Ychma se basan en el tamaño, lo que permite reconocer las épocas de construcción.

Fuente: [Mincetur]

 

 

 

 




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