Santoral - 15 de febrero

Fecha en que se recuerda el nombramiento de santos por parte de la Iglesia Católica.

Categoría: 15 de febrero - Santoral - 15 de febreroSantoral

DePeru.com | 15 de febrero



San Onésimo


 

15 de febrero:

Beato Ángelo de Sansepolcro

Fue hermano de la Orden de los Eremitas de San Agustín, nació en Sansepolcro, en la primera mitad del siglo XIII.

Entró en el convento de los eremitas de Juan Bono en el año 1254. Se recuerdan milagros durante su vida, como resurrección de un inocente condenado a muerte.

Los escritores agustinos destacan sus virtudes de humildad, castidad y pureza y su fama de santo.

Murió en Sansepolcro en 1306.

 

Beato Miguel Sopocko

Nació el 1 de noviembre de 1888 en Nowosady, parte de Rusia en aquel momento. El zar perseguía a la iglesia católica en sus territorios. En su familia las tradiciones católicas se conservaban, Miguel creció en ese ambiente, por ello ingresó al Seminario Mayor de Vilna, el 15 de junio de 1914, fue ordenado al sacerdocio por el obispo Franciszek Karewicz.

Laboró como vicario parroquial en Taboryszki y abrió dos misioneras en Miedniki y Onzadw y diversas escuelas.

Se le informó que los alemanes en la zona lo buscaban para arrestarlo, se trasladó a Varsovia, donde asumió el cargo de capellán del ejército polaco.

Ingresó a la Facultad de Teología de la Universidad de Varsovia, en la que obtuvo su doctorado.

En 1924 fue uno de los coordinadores regionales de los capellanes militares.

Fue director espiritual del seminario mayor, pero su deseo era dedicarse totalmente a los estudios teológicos.

Fue rector de la Iglesia de San Miguel y también fue confesor de las Hermanas de la Congregación de María Madre de la Misericordia.

Fue director espiritual de Santa Faustina Kowalska, emprendió una evaluación de las experiencias místicas de sor Faustina.

Miguel Sopocko murió el 15 de febrero de 1975, en su departamento.

 

Beatos Federico Bachstein y 13 compañeros

Los catorce frailes ocuparon las ruinas del convento de Nuestra Señora de las Nieves, en Praga. Con el fin de reconstruirlo. Su martirio sucede entre la lucha de protestantes y católicos. Rodolfo II, rey de Bohemia y emperador concedió la libertad religiosa a las religiones no católicas en Bohemia. El 15 de febrero de 1611, a las 11 de la mañana, husitas, calvinistas, luteranos y algunos católicos ingresaron en el convento franciscano de Praga.

En cuatro horas, los 14 frailes fueron masacrados, luego del asesinato la gente destruyó el convento, robaron objetos de valor y destruyeron documentos.

Dos mujeres devotas con otros dos ciudadanos envolvieron a escondidas los cadáveres en sábanas blancas y los enterraron cerca al convento.

 

Mártires Faustino y Jovita

Nacieron en Brescia (Lombardía), eran dos hermanos varones, Apolonio, obispo de Brescia, los llamó al sacerdocio, hizo presbítero a Faustino y diácono a Jovita.

Ganan fama entre la gente que los busca para oírlos hablar de Dios, sin embargo son acusados por el cacique de querer destrozar el imperio romano por desdeñar a los dioses.

Por ellos son asesinados, mueren decapitados en el camino de Cremona en el año 122.

 

San Claudio de la Colombiére

Nació en Saint-Symphorien d’Ozon, cerca de Lyon, en 1641. Ingreso al colegio de la Compañía de Jesús de Lyon. Hizo su noviciado en Aviñon. A los dos años pasó al colegio de dicha ciudad. En 1662, ocurrió el encuentro en Roma entre la guardia pontificia y el séquito del embajador francés.

Por ese incidente, las tropas de Luis XIV, ocuparon Aviñón, que estaba en el territorio de los papas.

Cuando la paz retornó, Aviñón celebró la canonización de San Francisco de Sales. Allí, Claudio dio muestra de sus grandes dotes de orador.

Dos meses después de haberse ordenado sacerdote, en febrero de 1675, fue nombrado superior del colegio de Paray-le-Monial. Allí se puso en contacto con Margarita María Alacoque, una religiosa que tuvo revelaciones hechas por el sagrado corazón y que se había confiado en un sacerdote que dictaminó que sus visiones eran engaños del demonio, lo que desconcertó a la santa.

El padre La Colombiére fue a predicar a la comunidad de la Visitación, entonces ella oyó: “He aquí al que te he enviado”, aunque con reparos al principio, terminó confesándole lo que ocurria, el padre le dijo que recibiese las comunicaciones de Dios con fe y humildad.

Claudio fue hecho prisionero con la acusación de haber convertido a muchos protestantes, luego fue desterrado de Inglaterra. Al volver a Francia en 1679, estaba mortalmente enfermo. Sus superiores lo enviaron a Lyon y a Paray. El padre Claudio llegó a Paray en abril de 1681, su enfermedad se agravó, murió el 15 de febrero de 1682.

 

San Onésimo

Era un esclavo, fue nombrado brevemente por san Pablo en una de sus cartas. Se sabe que estuvo al servicio de Filemón, líder de la ciudad de Colosas.

Tenía una gran amistad con Pablo, tenía fama de ser una persona amable, generosa y hospitalaria.

Onésimo llegó a ser predicador y más tarde fue consagrado obispo, posiblemente de Berea en Macedonia.

Posteriormente fue apresado y llevado a Roma, allí murió lapidado.

 

San Sigfrido

Sigfrido era un sacerdote de York o Glastonbury, fue designado par air a Noruega con otros dos obispos, Juan y Grimkel.

Allí trabajaron bajo la protección del arzobispo de Bremen. Sigfrido se estableció en Växjö, allí pudo convertir al rey de Suecia, llamado Olaf que fue bautizado en una fuente de Husaby, conocida como la fuente de san Sigfrido, que luego fue muy milagrosa.

San Sigfrido realizó una gran labor misionera, se cuenta que plantó una cruz al llegar a Växjö y construyó una iglesia de madera, donde predicaba. Convirtió a doce personajes célebres del lugar. Varios años después, san Sigfrido dejó a sus tres sobrinos el cuidado de la iglesia y predicó el evangelio en provincias distantes.

Durante su ausencia, la iglesia de Växjö fue saqueada por un cuerpo de tropa y asesino a Unamán y sus hermanos. El rey condenó a los asesinos a la pena de muerte pero san Sigfrido le pidió que no lo hiciera.

 

San Walfredo della Gherardesca

Nació en Pisa, Italia. Fue un próspero ciudadano. Se casó y tuvo cinco hijos. Después de muchos años de matrimonio, Walfredo junto con dos amigos que vivían con él, se sentían inclinados a la vida religiosa. Discutían su futuro y escogieronMonteverde, para fundar un monasterio.

Siguieron la regla benedictina de Monte Casino. También construyeron a 25 km un convento para mujeres donde sus esposas, y la hija de Walfredo tomaron el velo.

En poco tiempo contaban con 60 monjes, incluido el hijo predilecto de Walfredo, Gimfrido. Cuando ya era sacerdote, Gimfrido huyó del convento, llevando caballos, hombres y documentos que pertenecían al monasterio. Walfredo pidió a Dios que le enviara una señal que durase toda la vida. Gimfrido fue hecho prisionnero y volvió arrepentido al monasterio, pero con el dedo mayor mutilado. Walfredo gobernó durante 10 años la abadía, Gimfrido lo sucedió en el cargo.

Fuente: catholic.net