Desde París (AFP)

Una empresa pública conjunta retoma la concesión del tramo de alta velocidad Figueras-Perpiñán

La línea de alta velocidad entre la ciudad española de Figueras y la francesa Perpiñán fue retomada el martes por una empresa pública conjunta, filial de las empresas que gestionan las infraestructuras de ambos países, tras la liquidación judicial de su concesionario privado TP Ferro.

Francia, España, transporte, empresas
Un TGV, tren de alta velocidad francés, entra en la estación de Perpiñán, en el sur de Francia, en 2010, en el primer viaje entre la ciudad gala y Figueras, en España - AFP/AFP/Archivos
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La línea de alta velocidad entre la ciudad española de Figueras y la francesa Perpiñán fue retomada el martes por una empresa pública conjunta, filial de las empresas que gestionan las infraestructuras de ambos países, tras la liquidación judicial de su concesionario privado TP Ferro.

"Francia y España rescindieron el contrato de concesión (de TP Ferro) y otorgaron la concesión a Línea Figueras Perpignan" - una filial compuesta por la francesa SNCF y la española ADIF -, "para garantizar que se mantenga esta línea entre ambos países", anunció la secretaría de Estado de Transporte de Francia en un comunicado.

"La gestión y el mantenimiento de la sección internacional entre Perpiñán y Figueras fueron transferidos a la empresa Línea Figueras Perpignan, que retomó todo el personal de TP Ferro y se convirtió en el administrador de la infraestructura de la línea" , detalló la nota.

TP Ferro, en la que participaban a partes iguales el grupo constructor español ACS y el francés Eiffage, no logró abonar una deuda de 557 millones de euros y se declaró en liquidación en 2016.

TF Ferro había obtenido en 2003 la concesión para la construcción y gestión de esta línea. Había obtenido un préstamo de 532 millones de euros en 2005 para la construcción de un tramo de unos 45 kilómetros, incluyendo un túnel que atraviesa los Pirineos. El proyecto costó 1.100 millones de euros.

El consorcio explicaba por entonces sus dificultades por el hecho de que el tramo "Figueras-Perpiñán se puso en servicio en enero de 2009, dentro del plazo contractual, pero no se unió a la red española de alta velocidad hasta finales de diciembre de 2013".

A este retraso se sumaba la competencia con los vuelos de bajo costo entre España y Francia, tres veces más rápidos que los trenes, según expertos.





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