Desde Berdyansk (Ucrania) (AFP)

Rusia deja su huella con la imposición del rublo en las zonas ocupadas de Ucrania

Con la introducción del rublo o la reorientación del comercio, Moscú intenta dejar su impronta y hacer inevitable su dominio económico en los territorios ocupados del sur de Ucrania.

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Unos trabajadores metalúrgicos de una fundidora de la ciudad ucraniana de Berdyansk, en una imagen del 14 de junio de 2022 - AFP/AFP/Archivos
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Con la introducción del rublo o la reorientación del comercio, Moscú intenta dejar su impronta y hacer inevitable su dominio económico en los territorios ocupados del sur de Ucrania.

En apariencia, nada ha cambiado para la fundición metalúrgica de Berdyansk.

Alexéi Andrusenko, su director general, está satisfecho de haber podido mantener a sus 50 empleados que continúan acudiendo cada mañana a sus hangares en la periferia de esta ciudad ucraniana en el mar de Azov.

Antes de la ofensiva rusa, su producción, destinada especialmente a la industria agrícola y petrolífera, se vendía a grandes grupos siderúrgicos ucranianos e internacionales.

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Unos trabajadores metalúrgicos de una fundidora de la ciudad ucraniana de Berdyansk, en una imagen del 14 de junio de 2022 (AFP/AFP/Archivos)

Pero ahora debe ir a Rusia y Bielorrusia porque las tropas de Moscú cortaron en las primeras semanas del ataque las comunicaciones del sur de Ucrania con el resto del mundo.

"No tenemos otra cadena logística", explica Andrusenko a AFP, que habló con él durante un viaje de prensa organizado por el ministerio ruso de Defensa en esta región inaccesible de otra forma.

En cuanto a las materias primeras, una vez se agoten sus reservas, prevé cooperar con la acería de Alchevsk, una fábrica enorme con más de 10.000 empleados que está desde 2014 bajo control de separatistas prorrusos de la región de Lugansk, en el este de Ucrania.

Antes de la ofensiva rusa del 24 de febrero, estos intercambios hubieran sido imposibles. "Lo más importante es construir una buena cadena de suministro y poder trabajar", continúa Andrusenko.

- El puerto "listo casi al 100%" -

Ocupadas en gran parte durante las primeras semanas del conflicto, las regiones ucranianas de Jersón y Zaporiyia fueron integradas a marchas forzadas a la economía rusa.

La principal baza económica de Berdyansk es su puerto, que quedó casi intacto a diferencia del de Mariúpol, la otra gran ciudad ucraniana en el mar de Azov..

A finales de marzo, un ataque atribuido a las fuerzas ucranianas provocó el hundimiento de al menos un navío de guerra ruso.

Pero ahora está "listo casi al 100%, las infraestructuras fueron restablecidas y la mayoría de puestos de amarraje están preparados", asegura Alexander Saulenko, jefe de la administración instalada por Moscú en Berdyansk.

Según Saulenko, el grano está listo para partir, sobre todo que las últimas cosechas llegarán pronto y se tendrá que liberar espacio en los silos. ¿Hacia dónde? El responsable prorruso se mantiene evasivo y habla de "perspectivas de contratos con Turquía".

Ucrania acusa a Rusia de robarle el trigo, lo que podría llevar a una crisis alimentaria mundial.

El elemento más palpable de esta integración es la introducción de la moneda rusa, desde el mes pasado. "Ahora, podemos comprar todo tanto en rublos como en grivnas", la moneda ucraniana, explica Saulenko.

Explica que Berdyansk recibió alrededor de 90 millones de rublos (1,6 millones de dólares) de ayuda financiera de Rusia. Pero los sueldos de los trabajadores municipales son pagados en grivnas y sacar rublos de los cajeros automáticos es imposible.

Con todo, un banco con sede en Osetia del Sur, una república separatista en Georgia reconocida como independiente por Moscú, abrió una sucursal, donde los emprendedores pueden abrir una cuenta en moneda rusa.

- Vínculos con Rusia "se retoman" -

Melitopol, a 100 km al oeste de Berdyansk, pasó bajo control ruso el 1 de marzo. La moneda rusa también llegó allí, a través de la vecina península de Crimea, anexada por Moscú en 2014.

"Es una zona con dos divisas. El rublo llega gracias a la carretera abierta hacia Crimea. Los vínculos comerciales con Rusia, interrumpidos después de 2014, se están retomando", explica la alcaldesa prorrusa de la ciudad, Galina Danilchenko.

"La gente está contenta de aceptar el rublo (...) No veo ningún problema", afirma, pero para los periodistas fue difícil hablar con los habitantes en el marco de este viaje para la prensa organizado por el ejército ruso.

En la fundición de Berdyansk, Serhiy Grigoriev, un obrero de 41 años, lo único que quiere es que le paguen: "En efectivo, no en tarjeta, porque no se puede sacar dinero. En grivnas o rublos, me da igual".




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