Desde Río de Janeiro (AFP)

Petrobras llama a presidente de minera Vale para dirigir su consejo

La estatal brasileña Petrobras informó el jueves que Murilo Ferreira, CEO de la minera Vale, es el nuevo presidente de su consejo de administración, que intentará sanear la empresa tras un escandaloso fraude que costó más de 2.000 millones de dólares.

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El CEO de la minera Vale, Murilo Ferreira habla en Rio de Janeiro el 20 de mayo de 2011 - AFP/AFP/Archivos
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La estatal brasileña Petrobras informó el jueves que Murilo Ferreira, CEO de la minera Vale, es el nuevo presidente de su consejo de administración, que intentará sanear la empresa tras un escandaloso fraude que costó más de 2.000 millones de dólares.

La elección de Ferreira, jefe desde 2011 de la mayor productora mundial de mineral de hierro, era esperada por el mercado y lo convierte ahora en la figura excluyente del mundo empresarial brasileño, liderando dos de las principales compañías de la potencia sudamericana.

El nuevo consejo tiene mandato por un año y marcó también el ingreso del flamante presidente de la petrolera, Aldemir Bendine, que llegó a su cargo en febrero durante la explosión de las revelaciones de la trama de corrupción que sumergió a Petrobras en una crisis profunda.

Luciano Coutinho, titular del banco de fomento BNDES, un hombre cercano al gobierno y que hasta el miércoles por la noche conducía temporalmente ese órgano corporativo, continuará como miembro.

Bendine y Coutinho serían los únicos representantes "políticos" dentro del consejo, en el que la mayoría de sus miembros son elegidos por el gobierno brasileño, principal accionista de la empresa.



Las designaciones de Segen Farid Estefen, Luiz Nelson Guedes de Carvalho, Roberto da Cunha Castello Branco, especialistas en tecnología de aguas profundas, administración y finanzas, respectivamente, provenientes del ámbito académico, parecen una señal de que la empresa priorizó dar un sesgo más técnico al consejo y menos politizado que en el pasado.

La mayor empresa de Brasil era hasta hace poco sinónimo de futuro. Pero la develación de una red que durante una década asoció a políticos, directivos de la estatal y empresarios de primer nivel para desviar fondos públicos con el objetivo de financiar a los partidos y engrosar fortunas personales dio por tierra con esa alegoría.

La llamada "Operación Lava Jato" (lavadero de autos) tiene bajo investigación a 13 senadores, 22 diputados y 2 gobernadores, mientras que el ahora extesorero del Partido de los Trabajadores, que gobierna Brasil hace más de 12 años, está preso acusado de lavar dinero y recibir sobornos.

Esa maquinaria de corrupción llegó a mover unos 4.000 millones de dólares, según la policía.

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