Desde México (AFP)
México retira redes fantasmas para tratar de salvar a la vaquita marina
Ante la casi inminente extinción de la vaquita marina, endémica del mexicano Golfo de Cortés, el gobierno retira peligrosas redes abandonadas en el mar, y como plan de emergencia paralelo, expertos capturarán algunos de estos cetáceos para reproducirlos en cautiverio.
15 de diciembre de 2016
Fotografía cedida por WWF de una vaquita marina en el Golfo de Santa Clara en México, en febrero de 1992 - AFP/WWF-OMAR VIDAL/AFP/Archivos
Ante la casi inminente extinción de la vaquita marina, endémica del mexicano Golfo de Cortés, el gobierno retira peligrosas redes abandonadas en el mar, y como plan de emergencia paralelo, expertos capturarán algunos de estos cetáceos para reproducirlos en cautiverio.
Hace un año quedaban tan sólo 60 individuos de la marsopa más pequeña del mundo, conocida también como el 'panda mexicano' por el anillo obscuro que tiene alrededor de los ojos y una boca que pareciera sonreír, de acuerdo con el último censo del Comité Internacional para la Recuperación de la Vaquita Marina (CIVRA).
Unas 640.000 toneladas de redes "fantasma" flotan en los océanos, y en el caso de México su remoción "es un componente fundamental de la estrategia de protección de la vaquita marina y de la totoaba, especies endémicas del Alto Golfo de California actualmente en riesgo de extinción", destacó el jueves en un comunicado la secretaría de Medio Ambiente.
El programa para retirar las redes, que muchas veces son abandonadas por pescadores cuando son sorprendidos por las autoridades en zonas protegidas, comenzó el 10 de octubre pasado.
Hasta el 7 de diciembre pasado el gobierno, junto con agrupaciones pesqueras y voluntarios, había extraído 103 redes, algunas medían entre 80 y 500 metros de longitud, añadió el ministerio ambiental.
Tres drones, armados con cámaras de alta resolución, se sumaron en julio a las estrategias para salvar a la vaquita marina, detectando actividades ilegales en la zona del Golfo de California.
La población de la vaquita marina ha sido mermada peligrosamente por ser víctima de las redes arrojadas para pescar a otra especie también en peligro de extinción como la totoaba, quedando atrapadas para luego morir. Ambas miden alrededor de 1,5 metros de largo.
El kilo de vejiga natatoria seca o buche de la totoaba se cotiza en el mercado negro del gigante asiático en miles de dólares.
A pesar de los esfuerzos del gobierno, "la población sigue decreciendo, ahora tenemos menos de 60", dijo a la AFP Lorenzo Rojas-Bracho, presidente del CIVRA.
En primavera, la CIVRA, en coordinación con el gobierno y "algunos de los mejores veterinarios y biólogos del mundo", comenzará a capturar "con el mayor cuidado" a algunas vaquitas para reproducirlas en cautiverio, en bahías del mismo Golfo de Cortés.
"Capturarlas es una decisión muy difícil, implica riesgos, pero no es acelerada (...) ante cualquier síntoma de estrés las dejaremos en libertad", dijo Rojas-Bracho.
Se trata de un "plan B" de emergencia paralelo para salvar a la vaquita marina, presa de "verdaderas mafias trasnacionales", concluyó el experto.


