Desde Hanói (AFP)

Los trabajadores migrantes de Hanói malviven en barcazas en el río Rojo

En el río Rojo de Hanói, decenas de trabajadores llegados del campo para intentar ganarse algunos dólares más, malviven en rudimentarias barcazas cubiertas de chapa.

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Un grupo de trabajadores cena a la luz de un teléfono móvil en una barcaza en el río Rojo de Hanói, el 8 de septiembre de 2019 - AFP/AFP
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En el río Rojo de Hanói, decenas de trabajadores llegados del campo para intentar ganarse algunos dólares más, malviven en rudimentarias barcazas cubiertas de chapa.

La vida a bordo es difícil porque no hay electricidad ni agua corriente.

Además las barcazas solo tiene lona para protegerse del mal tiempo y son muy reducidas, divididas en pequeños espacios separados por mosquiteras. El precio por dormir una noche es de 40 céntimos de euro.

Cada año, más de 260.000 trabajadores vienen a Hanói y a ciudad Ho Chi Minh para estudiar o trabajar porque en estas grandes urbes los salarios son el doble que en el campo.

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Una barcaza donde duermen trabajadores migrantes en el río Rojo de Hanói, el 8 de septiembre de 2019 (AFP/AFP)

La mayoría tienen contratos temporales en el sector de la construcción, trabajan en la servidumbre o en los comercios. Luego vuelven a sus casas.

Cada mes Nguyen Thi Hong pasa varias semanas durmiendo en las barcazas.

"Me instalé aquí porque no podía ganar dinero suficiente para criar a mis hijos" explica a la AFP este mujer, que antes trabajaba en una fábrica de confección en Ba Vi, a 60 kilómetros de Hanói, y cobraba dos dólares al día.

Ahora vende fruta en las calles de la ciudad o en el mercado y espera poder ganar cuatro veces más.

Han Van Hoa, de 54 años, también viene con frecuencia a trabajar a la ciudad y desde hace diez años duerme en las barcazas junto a su mujer.

"Es como una gran casa, podemos compartir nuestros problemas con los demás. Si estoy en una situación difícil puedo pedir dinero prestado fácilmente" explica.

Con el tiempo, este trabajador migrante ha visto como Hanói pasó de ser una ciudad tradicional y tranquila a una capital económica en pleno crecimiento.

Sin embargo, de momento, los trabajadores que viven en el río no se aprovechan de este crecimiento.




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