Desde Pittenweem (Royaume-Uni) (AFP)

La tormenta del Brexit preocupa a los pescadores escoceses

Los pescadores del pueblo escocés de Pittenweem esperaban retomar el control de la pesca en sus aguas gracias al Brexit pero las divisiones políticas que agitan al gobierno y al parlamento en Londres empiezan a hacerles dudar de que sea posible.

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Un pescador faena en el mar del Norte, en la costa este de Escocia, el 10 de diciembre de 2018 - AFP/AFP
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Los pescadores del pueblo escocés de Pittenweem esperaban retomar el control de la pesca en sus aguas gracias al Brexit pero las divisiones políticas que agitan al gobierno y al parlamento en Londres empiezan a hacerles dudar de que sea posible.

"El Brexit ¿cómo definirlo? Es todavía algo desconocido", lamenta Richard Scott, capitán de un barco de pesca para quien los enfrentamientos entre los diputados británicos son como peleas de niños.

"Empezamos a estar realmente cansados de tantos cambios", afirma. "Deberían tomar ya una decisión. Si lo íbamos a hacer, pues lo hacemos", agrega en referencia a unos parlamentarios muy divididos sobre la orientación que se debe dar al Brexit y que amenazan con dar al traste con el acuerdo negociado por la primera ministra Theresa May con Bruselas.

Pese a que tanto la zona de Fife, donde se sitúa Pittenweem, como la región de Escocia en su conjunto se pronunciaron contra el Brexit en el referéndum de 2016, los pescadores de esta pequeña localidad votaron muy mayoritariamente por salir de la Unión Europea.

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Las cuotas decididas en el marco de la Política Pesquera Común, que estipulan la cantidades que se pueden pescar, provocan indignación en las zonas costeras británicas (AFP/AFP)

"Quiero que salgamos, si es posible mañana", dice Bill Wood, un pescador septuagenario jubilado, que recuerda los días anteriores a la entrada de Reino Unido en el bloque europeo en 1973. "Quiero recuperar lo que teníamos antes (...) Necesitamos nuestras propias aguas para nuestros propios peces".

Como en las otras comunidades costeras británicas, las cuotas decididas en el marco de la Política Pesquera Común, que estipulan la cantidad de cada especie de pescado y marisco que se puede pescar, provocan indignación en Pittenweem, como también lo hace el que se acuerde a los barcos de otros países europeos acceso a las aguas territoriales de Reino Unido.

"No podemos decidir lo que pescamos, todo lo deciden ellos", dice otro pescador, John Wilson, en referencia a la UE.

- "Echarlo todo a perder" -

Theresa May prometió que, tras el Brexit, Reino Unido sería libre de fijar sus cuotas de pesca y negociar el acceso a sus aguas.



Pero el acuerdo que con tanto esfuerzo negoció con Bruselas prevé, a la espera de establecer las reglas de la futura relación entre ambas partes, un periodo de transición de 21 meses (ampliable hasta 24 meses más), durante el cual los pescadores europeos conservarán el acceso a las aguas británicas y los británicos permanecerán sometidos a las cuotas de pesca europeas.

El puerto de Pittenweem es base para unos 35 pesqueros, que faenan principalmente crustáceos y moluscos: langosta, gambas, cangrejos y vieiras.

La pesca se exporta principalmente a países miembros de la UE como España, Francia y Holanda, que podrían imponer aranceles aduaneros a estas importaciones si Londres se niega a garantizarles un acceso a sus aguas.

Y ante las discrepancias políticas, los pescadores temen que se negocie el acceso a cambio de una exención de tasas.

"Seremos utilizados como moneda de cambio", afirma Russell Ritchie, patrón de un pesquero, admitiendo que esta perspectiva le hizo reflexionar sobre por qué votó a favor del Brexit en 2016.

"Creo que ahora votaría por permanecer en la UE si hubiese un segundo referéndum", afirma.

Ritchie reconoce que la salida de la UE podría "entorpecer" a la industria del marisco, que depende de un comercio transfronterizo rápido, si se generan retrasos en las entregas, cambios financieros y pesados trámites administrativos. "Nos va bien ahora y no queremos echarlo todo a perder", admite.

Pero la cooperativa local de barcos pesqueros asegura que muchos de sus miembros son optimistas y que como la pesca será más cuantiosa eso les permitirá hacer frente a las adversidades.

Wood, el pescador retirado, agrega: "Todo el mundo está desesperado por comprar lo que se pesca aquí (...) así que no veo dónde está el problema".

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