Desde París (AFP)

Francia se opone "firmemente" a un boicot a Israel tras la retirada de Orange

Francia se opone "firmemente" a cualquier boicot a Israel, declaró este viernes el ministro francés de Relaciones Exteriores, Laurent Fabius, después de que la compañía telefónica francesa Orange anunciara su retirada de ese país.

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Una tienda del operador de telefonía Partner, con licencia para emplear la etiqueta de la francesa Orange, en Jerusalén, en una imagen del 4 de junio de 2015 - AFP/AFP
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Francia se opone "firmemente" a cualquier boicot a Israel, declaró este viernes el ministro francés de Relaciones Exteriores, Laurent Fabius, después de que la compañía telefónica francesa Orange anunciara su retirada de ese país.

"Aunque es el presidente de Orange quien debe determinar la estrategia comercial de la compañía, Francia se opone firmemente a un boicot a Israel", afirmó Fabius en un comunicado.

La empresa anunció el jueves que se retiraba de Israel, provocando el enfado del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, que pidió a París que se distanciara de la "miserable" decisión del operador.

Horas antes, su director general, Stéphane Richard, había revelado en El Cairo su intención de poner fin al contrato que autoriza al operador israelí Partner utilizar su marca en Israel.

Orange, que pertenece en un 25% al Estado francés, aseguró que su decisión no obedecía a ninguna motivación política, después de que el futuro presidente de Partner acusara a Richard de ceder a las presiones de organizaciones propalestinas.

Aunque el operador francés quiere poner fin al uso de su marca en Israel, no se irá del país, explicó el jueves Pierre Louette, subdirector general del grupo.

Este viernes, Richard volvió a descartar cualquier intención política y dijo que Orange adora Israel. "Esto no tiene nada que ver con Israel, adoramos Israel, estamos presentes en Israel, en el mercado de las empresas, invertimos en innovación en Israel, somos los amigos de Israel, así que esto no tiene nada que ver con cualquier debate político", declaró al diario popular israelí Yedioth Ahronoth.

Sin embargo, las palabras de Richard se interpretaron en Israel como una voluntad de distanciarse de las actividades de su socio israelí en las colonias de Cisjordania y en Jerusalén Este, ocupados desde 1967 por el Estado israelí.

El embajador de Israel en París solicitó explicaciones a Francia, según el portavoz del ministerio israelí de Relaciones Exteriores, Emmanuel Nahshon, que precisó que su país esperaba "disculpas de Orange".

Estados Unidos, aliado de Israel, no quiso alimentar la crisis abierta. El departamento de Estado recordó únicamente que "su posición en general respecto al asunto del boicot no había cambiado", es decir, que Washington se opone.



A finales de mayo, cinco ONG y dos sindicatos habían instado a Orange a poner fin a su colaboración con Partner y a "denunciar los ataques contra los derechos humanos cometidos por" esa empresa. Según su informe, la operadora israelí contribuye a mantener las colonias israelíes al proporcionarles sus servicios.

La comunidad internacional considera ilegales los asentamientos israelíes en Cisjordania y Jerusalén Este y ve la colonización como uno de los mayores obstáculos en la búsqueda de una salida al conflicto israelo-palestino.

- 'Política de la marca' -

Orange recordó que no dispone de ninguna acción o derecho de voto en Partner y que, salvo sus relaciones con esa compañía, no tiene ninguna actividad en el país.

Ambas empresas están vinculadas por un contrato de licencia, que permite a Partner utilizar la marca y la imagen de Orange a cambio de regalías.

Se trata del único contrato de este tipo firmado por la compañía francesa, que está presente en 29 países.

El director general de Orange justificó su decisión en "la política de la marca" y en su intención de retirarse de los países en los que no es un operador.

Las declaraciones de Richard llegaron en un mal momento para Israel, que afronta la intensificación de una campaña mundial (no gubernamental) de boicot (BDS) que pretende aumentar la presión sobre el gobierno para que ponga fin a la ocupación de los Territorios Palestinos.

En los últimos días, una serie de acontecimientos -decisión de un importante sindicato británico de apoyar la campaña BDS, intento palestino de hacer suspender la federación israelí de fútbol...- han suscitado un intenso debate con fuerte acento nacionalista sobre la cuestión del boicot y de los supuestos ataques a la legitimidad de Israel.

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