Este sábado Lima celebra el 479° aniversario de su fundación
Este sábado 18 de enero, Lima celebra el 479 aniversario de su fundación, y para esta ocasión puede recorrer diversos atractivos de la ciudad según su interés, el Centro Histórico alberga varios museos o puede realizar un recorrido gastronómico en los miles de restaurantes con propuestas de comida criolla peruana o extranjera y divertirse en el mundo nocturno de la capital, con alternativas como peñas, discotecas o bares y pasar agradables momentos en esta fecha
16 de enero de 2014 » Archivo

Quienes la visitan no dejan de alabar su belleza arquitectónica, su historia, su hospitalidad y la oportunidad de probar aquí lo mejor de la gastronomía peruana.
Lima es un cóctel apreciado y singular de paradojas, pues a pesar de estar asentado en medio de un desierto, no deja de florecer desde el 18 de enero de 1535, cuando se convirtió en sede del más auspicioso virreinato implantado por los conquistadores españoles.
Desde esa fecha, numerosos y variopintos han sido los cambios experimentados que la han convertido en un resumen apretado y sustancioso de lo que atesora el resto del Perú.
Este sábado nuestra capital cumple 479 años de fundación, fecha ideal para disfrutarla, descubriendo sus claves más íntimas.
Ciudad de los Reyes, Ciudad Jardín, Plaza Mayor del a Cultura Iberoamericana, Capital Gastronómica de América son algunos títulos con los que se ha bautizado a esta ciudad que no deja de impresionar como plaza comercial, cultural y ahora culinaria de la región.
Paseo cultural
Si es de los que se embelesa con el pasado, la ciudad cuenta con una gama variada y altísima de museos en los cuales saciar su sed de conocimientos.
Los hay en el Centro Histórico (Museo de la Catedral, Bodega y Quadra, Casa de la Gastronomía, etcétera) y también distribuidos en el resto de la ciudad (Museo Larco, de Oro, Arqueológico, etcétera). Para los amantes de las letras, la sugerencia es la Casa de la Literatura Peruana, espacio donde moran las creaciones más destacadas del país y a escasos metros de la gran muralla que protegió a Lima de los piratas.
El jirón Quilca, el más antiguo en conservar su trazado prehispánico, es la gran biblioteca callejera en donde libros nuevos y viejos conviven de forma armoniosa. Iglesias, cementerios, conventos, galerías de arte, centros culturales, teatros son otras opciones con las que Lima acoge a curiosos visitantes ansiosos de ahondar en sus más interesantes secretos.
De compras
El Jockey Plaza, en el distrito de Surco, es tal vez uno de los más grandes centros comerciales de la ciudad. Le sigue la emblemática Plaza San Miguel, que hace algunos años logró sumar el mayor número de operaciones comerciales de América Latina durante un fin de semana. También están el Real Plaza, La Rambla, Megaplaza, Minka, Mall Aventura Plaza y Caminos del Inca. Larcomar, frente al mar, es la opción preferida por mucha gente joven.
El mejor algodón o prendas de gran versatilidad a precios cómodos se encuentran en el emporio comercial de Gamarra (La Victoria). Los amantes de productos artesanales deben refugiarse en el mercado indio de Miraflores y el de la Marina, que se han convertido en clásicos de visitantes nacionales y extranjeros.
Espacios abiertos
Son incontables los parques y plazas donde disfrutar del brillante Sol que se muda aquí entre enero y marzo. La Plaza Mayor es punto de reunión al mediodía para ver el colorido cambio de guardia en Palacio de Gobierno. A unas cuadras de allí, la plaza San Martín es un regalo a la vista.
El Campo de Marte y el Olivar en San Isidro son espacios verdes que deben star en su lista. El primero sirve de campo deportivo y el segundo s un oasis en medio de un centro empresarial.
Aproveche también para recorrer la extensa Costa Verde, en cuyas playas se retrata una Lima que no deja de cambiar, como se aprecia en el libro de fotos del gran Mario Testino. Eso a orillas del gran Océano Pacífico porque en el malecón la felicidad se puede encontrar a bordo de una bicicleta, patinando o haciendo parapente al caer el sunset.
Si el calor apremia, refrésquese bajo los potentes chorros del Circuito Mágico del Agua o en las piscinas de los diferentes parques zonales que tiene la ciudad. Si quedan fuerzas, el Parque de las Leyendas lo dejará con muchas historias que contar.
Mistura sabrosa
Quien viene a Lima saldrá ganando si de comer se trata. Aquí no solo es posible hallar el mejor restaurante de América Latina (el afamado Astrid y Gastón), sino una serie de establecimientos gastronómicos donde sobran calidad, cantidad y variedad de propuestas.
Los hay con una carta completamente extranjera, pero los de factura nacional, en los que se mezclan de manera magistral las influencias africanas, orientales, moriscas y demás que han convertido a nuestra gastronomía en una de las más importantes del mundo; son templos soñados.
En comida criolla destacan el afamado Señorío de Sulco, el Rincón que No Conoces, José Antonio; en comida nikkei está el Maido, Costanera 700; en cebiches el tótem es Javier Wong. El Barrio Chino es de visita obligada.
Si aún no ha sido parte de la experiencia Mistura, busque el Parque de la Amistad en Surco, donde ubicará a algunos expositores de la afamada feria. Los dulces hacen de las suyas en el parque Chabuca Granda (centro de la ciudad) y también en el parque Keneddy (Miraflores).
Mundo nocturno
Hay posibilidades mixtas cuando de divertirse se trata. Las Brisas del Titicaca y La Candelaria son espacios de entretenimiento con cierta esencia cultural, pues a la par de mover las caderas puede conocer y disfrutar las variadas muestras de folclor peruano.
Miraflores y Barranco son distritos con un microcosmos ideal para el relajo y la vida nocturna por su gran número de discotecas y bares donde pasar un momento agradable entre chilcanos de variantes sorpresivas (los hay hasta de ají).
Si su apuesta es más clásica, diríjase al Centro Histórico, donde lo esperan points legendarios como el Bolívar, el Cordano, el Queirolo, el Múnich o el Mauri, local al que se adjudica la creación de nuestro cóctel bandera: el pisco sour.
Si la búsqueda es de rumba asegurada, puede ser una excelente opción Lima Norte, donde los bulevares de Comas y de Los Olivos suman cada vez más adeptos. En la misma zona, la cumbia corre por cuenta de El Huaralino. En Lima Sur, Villa María del Triunfo se mueve a ritmo de son cubano.
Fuente: Andina

