Desde Yakarta (AFP)
El comercio ilegal de pájaros en Indonesia amenaza las especies en peligro
Miles de pájaros, entre ellos algunas especies en peligro de extinción en Indonesia, se venden ilegalmente en mercados de este archipiélago del sureste de Asia, indicó una ONG en un informe publicado este jueves.
11 de agosto de 2016
Una de las aves originarias de Indonesia, el águila-halcón de Java, encontrada en Sundaic, en una imagen del 25 de mayo de 2016 - AFP/TRAFFIC/AFP/Archivos
Miles de pájaros, entre ellos algunas especies en peligro de extinción en Indonesia, se venden ilegalmente en mercados de este archipiélago del sureste de Asia, indicó una ONG en un informe publicado este jueves.
Casi 23.000 pájaros han sido vendidos en estos últimos meses en cinco mercados de grandes ciudades de la isla de Java, apunta la ONG de vigilancia del comercio de fauna y flora TRAFFIC.
La ley indonesia protege unas 20 de las especies en venta, por lo que la caza y la venta de estas aves está prohibida, entre ellas la myna de alas negras, oriunda de las islas de Java y Bali, según la ONG.
"Si este comercio ilegal continúa, algunas especies de pájaros silvestres podrían desaparecer por completo en los próximos años", declaró a la AFP Serene Chng, coautora del informe.
Los defensores de la fauna y la flora urgieron a las autoridades indonesias a prohibir varios de los reputados mercados de aves en Yakarta, donde se venden sin ningún control miles de ejemplares de especies en peligro de extinción.
En su informe, TRAFFIC llama también a poner fin a este tráfico, que se extiende más allá de la capital indonesia.
De hecho, miles de pájaros exóticos se capturan ilegalmente cada año en los bosques tropicales de Indonesia para ser vendidos en mercados, adonde llegan escondidos en cajas e, incluso, dentro de botellas de plástico.
Indonesia, cuyos habitantes poseen aves en jaulas como animales domésticos desde hace siglos, es un terreno propicio para este tipo de tráfico, ya que la jungla del archipiélago acoge numerosas especies de apreciados pájaros cantores.
Además, en este país emergente con una población creciente, la obsesión de tener estas aves en casa y de participar en concursos de gorjeo fomentan una demanda sin precedentes, en parte alimentada por el tráfico de especies.


