Desde Riad (AFP)

Arabia Saudita aspira a lograr la neutralidad de carbono de aquí a 2060

Arabia Saudita, mayor productor de petróleo del mundo, desea llegar a la neutralidad de carbono de aquí a 2060, anunció el sábado el príncipe heredero, Mohamed bin Salmán, a pocos días del inicio de la COP26, la cumbre mundial del clima, en Escocia.

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El príncipe heredero, Mohamed bin Salmán, habla durante la apertura del foro sobre medioambiente Saudi Green Initiative, el 23 de octubre de 2021 en Riad - AFP/Saudi Royal Palace/AFP
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Arabia Saudita, mayor productor de petróleo del mundo, desea llegar a la neutralidad de carbono de aquí a 2060, anunció el sábado el príncipe heredero, Mohamed bin Salmán, a pocos días del inicio de la COP26, la cumbre mundial del clima, en Escocia.

El reino, uno de los mayores contaminadores del mundo, también desea sumarse a los esfuerzos internacionales para reducir las emisiones de metano en un 30% hasta 2030.

Según la ONU, más de 130 países se han fijado o planean establecer un objetivo de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero a un nivel neto de cero antes de 2050, un objetivo que el organismo internacional considera "imperativo" para preservar un clima habitable.

"Anuncio hoy (sábado) el objetivo de cero emisiones por parte de Arabia Saudita de aquí a 2060 gracias a una estrategia de economía circular del carbono", que pretende aumentar la eficiencia de la utilización de los recursos y disminuir el impacto medioambiental, declaró el responsable, que participa en el foro sobre medioambiente "Saudi Green Initiative".

"Me siento honrado de anunciar estas iniciativas en el sector energético que reducirán las emisiones de carbono en 278 millones de toneladas anuales de aquí a 2030, lo que prácticamente duplica nuestros objetivos anunciados hasta ahora", continuó el príncipe heredero.

Estos anuncios se hacen públicos un día después de que el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, dijera que la situación climática actual es "un billete de ida hacia el desastre" y subrayara la necesidad de "evitar un fracaso" en la COP26, que comienza el Glasgow, en Escocia, el 31 de octubre, con el objetivo de frenar el calentamiento del planeta.

Esta cumbre se celebra en un momento crucial para determinar los objetivos de reducción mundial de emisiones de carbono y luchar contra el calentamiento global.

El pasado marzo, Arabia Saudita lanzó una campaña para limitar el cambio climático y reducir sus emisiones contaminantes, que incluía por ejemplo la plantación de millones de árboles en las décadas venideras.

En cuanto al carbono, Arabia Saudita es un país relativamente importante, ya que emite alrededor de 600 millones de toneladas de CO2 al año, más que Francia pero un poco menos que Alemania (800 millones de toneladas). El objetivo marcado por Riad en 2060 está más lejos que el de decenas de otros países hasta 2050, al menos sobre el papel.

- Nuevas zonas protegidas -

El país, líder de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), quiere que la mitad de la energía proceda de fuentes renovables de aquí a 2030, había dicho Mohammed bin Salmán anteriormente.

Este sábado, el príncipe heredero señaló que su país quiere plantar inicialmente más de 450 millones de árboles y rehabilitar unas ocho millones de hectáreas de tierras degradadas.

Arabia Saudita también se compromete a crear "nuevas áreas protegidas y garantizar que estas representen el 20% de todo su territorio", indicó el dirigente, y agregó que el costo de estas inversiones se estima en más de 700.000 millones de riales (unos 160.000 millones de euros, 186.275 millones de dólares).

Este reino usa en la actualidad petróleo y gas natural para responder a su propia demanda de electricidad, que crece muy rápido, y para desalinizar su agua.

Paralelamente, el gigante Saudi Aramco, la gallina de los huevos de oro del país, es examinado con lupa por los inversores en lo referente a sus emisiones contaminantes.

En enero, Bloomberg remarcó que la compañía petrolera no incluyó datos sobre las emisiones de varias de sus refinerías y plantas petroquímicas en sus informes.

Si se tuvieran en cuenta estos datos, según Bloomberg, la huella de carbono de la empresa podría duplicarse, sumando el equivalente a unas 55 millones de toneladas métricas de dióxido de carbono a su recuento anual, lo que equivale a las emisiones generadas por Portugal.





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