ENCHUFES, PILAS, IMPERDIBLES Y BOTONES PUEDEN CAUSAR LA MUERTE DE LOS PEQUEÑOS
Su casa tiene peligros ocultos... ¡detéctelos y prevenga!
9 de junio de 2006 » Archivo
“Diariamente se recibe a padres preocupados por la salud de niños que, imitando a superhéroes, se lanzaron del segundo piso de la casa; otros probaron lejía, fueron picados o mordidos y hay algunos que se tragaron un objeto pequeño al jugar”, señala la doctora Ana Prötzel Pinedo, pediatra del Hospital Nacional Edgardo Rebagliati Martins de EsSalud.
Entre los accidentes más comunes están las quemaduras producidas por electricidad. Si la corriente no ha expulsado a su niño sepárelo usando un elemento aislante que no tenga metal (bolsas gruesas de plástico, escobas o zapatillas que no sean de cuero). Cuando la situación es grave y la criatura pierde el conocimiento o convulsiona llévelo sin demora a un centro de salud.
Las quemaduras ocasionadas por líquidos calientes requieren enfriamiento inmediato exponiendo el área afectada a un chorro de agua fría o colocando hielo. “Es necesario no aplicar ningún producto a la herida y saber que las más graves son aquellas que se producen en la cara, el cuello y los genitales”, dice la doctora.
Un botón grande, la pepa de un alimento y una moneda son peligros potenciales porque producen atragantamiento. En estos casos se debe tratar de extraer el objeto que obstruye el paso del aire y es útil la Maniobra de Henle que debe ser aplicada previo entrenamiento. Si se trata de un alfiler, un imperdible (sobretodo si está abierto) o una espina el problema es mayor pues se corre el riesgo de que se claven en el esófago. Acuda de inmediato a emergencia.
La ingesta de sustancias como la lejía es común porque un solo trago produce una quemadura química en el esófago secuelas graves por la cicatrización, por ello el niño no debe ser inducido al vómito y necesita ser atendido de emergencia por un médico. El kerosene inflama el tejido pulmonar y tarda unas horas en mostrar síntomas: ante la primera sospecha, vaya al médico.
El consumo de ácido muriático es más grave así que no tarde en poner al niño en manos profesionales para que le realicen un lavado gástrico. Recuerde: no lo haga vomitar. Este consejo, añade la doctora, también es válido cuando se consumen insecticidas, medicinas o mercurio de un termómetro, que suelen producir intoxicaciones severas.
Debe limpiar con agua y jabón los cortes de cuchillos o latas y si es un objeto oxidado, acuda al médico para que le coloquen una vacuna antitetánica. ¿Qué niño no se cayó alguna vez? ”Las caídas entrañan peligro si se presentan vómitos, pérdida de conocimiento o sangrado; si cae de una altura considerable la atención médica es imprescindible”, explica la doctora Prötzel.
La prevención es básica cuando hay niños pequeños en casa. Los elementos peligrosos deben permanecer bajo llave y cada paso del pequeño debe ser vigilado; combinando el cuidado con estos consejos básicos podrá convertir su hogar en un lugar seguro. Sea consciente de que unos segundos de descuido pueden ser fatales: ¡elija prevenir!


