Protocolo: El Saludo, símbolo de cortesía universal

El saludo es considerado un gesto universal de educación, respeto y cordialidad, no hacerlo de la manera adecuada puede dar por concluido una relación social sin haberla iniciado.


 


El saludo es tan importante como el comunicarse  de forma correcta y  vestir adecuadamente. Si bien es cierto el saludo es universal la forma lo es bastante peculiar y lleva nuestra marca personal.

 Por ello le brindamos todo el protocolo del saludo y sus interpretaciones.

 El Saludo de la Mano

Este saludo tiene sus orígenes en la Cultura Inglesa, y es uno de los más antiguos y el universal, es un saludo que muestra neutralidad, respeto,  cordialidad y  disposición de entablar una relación, pero mucho dependerá de la fuerza y la intensidad con que lo haga.

Por ejemplo:

Si aprieta la mano de la persona,  sutil y respetuosamente le estará comunicando el interés de integrarse a su medio social, sería perfecto si lo acompaña con una ligera inclinación de la cabeza.

Tenga en cuenta que el saludo de apretón de mano debe ser firme y correcto, por ningún modo un “quebrantahuesos”, ni mucho menos una mano blanda y fofa.

 Otra consideración  no menos importante es que no se saluda sentado, al entrar el visitante debemos ponernos de pie.

El Saludo con un beso

El saludo del beso no esta tolerado en las culturas asiáticas o de religión musulmana, pues aquí el contacto físico esta prohibido. No es recomendado si vemos por primera vez al invitado considerando que somos nosotros los anfitriones 

El beso se da en la mejilla, puede ser que usted empiece conociendo  a la persona con un saludo de mano y concluya la conversación o el encuentro con un beso en la mejilla.

Esto implica que en las mayorías de los casos el  beso en la mejilla es un resaludo.

 No olvidemos que ambos saludos deben ir acompañados de una cálida y natural sonrisa pues esto confirmará nuestra cortesía.

 Tenga en cuenta que el beso por ningún motivo debe ser sonoro y/o húmedo.