El pavo de Navidad

El pavo de Navidad es una de las tradicionales recetas que se preparan en las Fiestas Navideñas.





Es posible que la forma de prepararlo sea de origen azteca, pues el pavo es un animal original de esta región, donde es conocido como guajolote.

El pavo llegó a Europa procedente de México en el primer tercio del siglo XVI. Se trató de un recuerdo de Hernán Cortés, quien lo llevó a España después de que los aztecas se lo dieran a probar.  Fueron los jesuitas quienes extendieron su degustación entre la realeza y los nobles del primer tercio del siglo XVI, como símbolo de la exquisitez. Luego, se adoptó la costumbre de prepararlo en Navidad, disfrutando en la mesa de un auténtico manjar.

El consumo del pavo no es solamente una tradición exclusiva de la Navidad. En Estados Unidos y Canadá es característico prepararlo en el Día de Acción de Gracias como sustituto del ganso. Esta tradición se remonta al último jueves de noviembre de 1620, cuando colonos ingleses de Mayflower desembarcaron en Massachusetts, dando inicio a esta celebración.

Preparación:

Su preparación requiere tener en cuenta singulares detalles:

Un pavo es una gran pieza que puede llegar hasta los 20 kilos de peso aunque eso depende de la raza de pavo seleccionada. Se pueden encontrar pavos cuyo peso no sobrepasa los 10 kilos, aunque dependiendo de la cantidad de comensales no será nada difícil la elección.

La preparación del pavo requiere de varias horas de cocción. Lo primero que se debe tener en cuenta, es que presente una carne bien limpia y libre de cualquier elemento no deseado como son los restos de plumas que usualmente se pueden encontrar. Para retirar los restos de plumas se pueden utilizar dos métodos, el fuego al igual que lo utilizan para eliminar los restos de pelaje de los cerdos, o las pinzas.

Una vez limpio el pavo, se debe proceder al relleno, que varía de acuerdo a la tradición de cada hogar. Lo común siempre es el relleno con especias, que logran un producto más sabroso, pese a que hay familias que prefieren comer la carne horneado al natural.

Es recomendable no saturar el interior del pavo, pues durante la cocción tiende a hincharse y es recomendable dejar un hueco para que los aromas puedan mezclarse y garantizar una completa cocción. Cuando el pavo esta rellenado, se suele utilizar un par de métodos para taponar el relleno y evitar que pueda salirse durante la cocción y manipulación, uno sería introduciendo una cebolla a modo de tapón, aunque la opción más recomendable sería coser con hilo de cocina la oquedad.

El tiempo de cocción depende del volumen del pavo. Si se trata de uno de aproximadamente 5 kilos, serán necesarias 3 horas, y para un pavo de unos 10 kilos, se necesitan 4 horas y media. Es recomendable consumir la carne de pavo bien cocinada para evitar un riesgo de desarrollo de una infección alimentaria.

Durante la cocción es recomendable ir regando con el caldo del asado la totalidad de la carne. Si se utiliza papel de aluminio para cubrirlo, bastará con retirarlo para ello y colocarlo de nuevo.

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