Uso del Verboide

Los verboides son las formas no personales del Verbo cuando éste ha adquirido un valor ya no de acción, sino actuando como un sustantivo.




 

Generalmente, el verboide no posee otras flexiones comunes en un verbo, como modo, aspecto, número o género. Un verboide funge simultáneamente como un verbo y como alguna otra parte de la frase, dándole una forma más breve, sirviendo como una frase independiente o como una oración subordinada.

Infinitivo:

Es un derivado verbal en la que no se distingue persona ni el número ni el tiempo. Es una forma no conjugada, es decir que no varía. Como es una forma invariable a la que no puede afectar ningún cambio circunstancial a la que tradicionalmente, y desde un punto de vista nocional se le ha asignado el significado potencial de la acción expresada por el lexema verbal. Así la entrada en el diccionario del significado de los verbos se realiza mediante el infinitivo. El infinitivo en castellano adopta tres posibles sufijos que permiten conocer el modelo de conjugación del verbo. La terminación -ar para los verbos de la primera conjugación que siguen el modelo de cantar; la segunda conjugación es la de los verbos cuyo infinitivo acaba en -er ( temer); finalmente la terminación en -ir (partir) señala los verbos de la tercera conjugación. Presenta dos formas la simple: salir, ser amar... y la compuesta: haber salido, haber cogido, haber amado...

El infinitivo puede presentarse formando parte de una perífrasis verbal, en ese caso es el que aporta el significado y los valores sintácticos de la perífrasis. Tenéis que estudiar la lección, en este caso el verbo estudiar es transitivo y lleva objeto directo -la lección- pero en tenéis que ser puntuales, el viernes a las diez se lleva atributo - puntuales -.

En los casos que no forma una perífrasis el infinitivo suele funcionar como un sustantivo o bien como verbo en determinadas oraciones subordinadas. Puede llevar artículo: El saber no ocupa lugar. En algunos casos su uso ha dado lugar a que adquiera el morfema de número: el deber- los deberes.Y realiza las funciones propias del sustantivo: me gusta viajar, en este caso viajar es el sujeto de gusta. En desean verlo, verlo es el objeto directo de desean.Con preposición puede ser complemento circunstancial, complemento de régimen verbal, complemento del nombre... Hay que considerar que aunque se comporte sintácticamente como un sustantivo puede aparecer con complementos propios del verbo, así en la frase: me interesa conocerlos, los es objeto directo de conocer, que a su vez actúa como el sujeto de interesa.

En oraciones subordinadas, generalmente cuando el verbo coincide con el de la proposición principal, puede aparecer funcionando como el verbo. En venimos para verte, ver supone el mismo sujeto que venimos, ya que si cambiamos el sujeto de la subordinada tenemos: venimos para que nos vean. A veces encontramos un infinitivo con un pronombre sujeto: el apoyar tú la propuesta me satisface ( ejemplo de la Gramática de la Lengua Española de Emilio Alarcos Llorach). en este caso tú sólo puede ser sujeto de apoyar.nota:los infinitivos siempre se encuentran en las tres terminaciones verbales ar, er, ir

El Gerundio:

El Gerundio se forma con la raíz + -ando (verbos -ar) y -endo (verbos -er e -ir)

Los dos usos principales son:

  • Con el verbo "estar" para expresar una acción simultánea con otra: "Está lloviendo", "En ese momento me estaba bañando", "¿Sabes en qué estoy pensando?".
  • Con verbos de acción para expresar modo: "Voy corriendo", "Entró gritando", "Estudia leyendo en voz alta".

 

  1. Primera conjugación: verbos terminados en -ar

        Hablar = hablando, trabajar = trabajando, caminar = caminando, estar = estando, dar = dando, crear = creando

  1. Segunda conjugación: verbos terminados en -er

        comer = comiendo, entender = entendiendo, beber = bebiendo, saber = sabiendo, perder = perdiendo, ser = siendo

  1. Tercera conjugación: verbos terminados en -ir

        sufrir = sufriendo, escribir = escribiendo, salir = saliendo.

En suma, las unidades derivadas verbales están constituidas por el signo léxico y un derivativo que les confiere otras posibilidades funcionales y la capacidad de aceptar morfemas de tipo nominal.