José Santos Chocano

José Santos Chocano, conocido como el "Poeta de América" fue uno de los más grandes representantes de la poesía peruana y latinoamericana.


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Nacimiento, estudios y periodismo:

José Santos Chocano nació en Lima el 14 de mayo de 1875, a 54 años de la Independencia del Perú y a 4 años de la guerra del Pacífico. Sus padres fueron don José Félix Chocano de Zela y doña Aurora Gastañodi de la Vega.

Entre 1884 y 1886 estudió en el Instituto de Lima, culminando su educación secundaria entre 1886 y 1890, en el Colegio de Lima o Colegio Labarthe, dirigido por Pedro Adolfo Labarthe (1855-1905) y en el que fue incorporado como profesor de matemática. En 1891 ingresó a la Facultad de Letras de la Universidad Mayor de San Marcos, pero se inclinó por el periodismo.

Anticacerista acérrimo

En 1895, acusado de conspirador contra el presidente Andrés A. Cáceres, fue apresado y recluido en la fortaleza del Real Felipe, donde se llevaba a los presos políticos en aquellos tiempos. Pero al triunfar la coalición cívico-demócrata formada por los adeptos al primer Partido Civil, fundado por José Pardo, y al Partido Demócrata, de Nicolás de Piérola, es nombrado secretario de la presidencia de Nicolás de Piérola.

Poeta, liberal y director

Entre 1895 y 1896 dirigió la revista “El Perú Ilustrado” y publicó sus poemarios “Las iras santas” y “En la aldea”. Preconizaba el principio de: “No hacer la guerra a ningún modo artístico, respetando las creencias literarias de todas las escuelas”, convirtiéndose en adalid de la libertad de  expresión de su tiempo.

Entre los años 1896 y 1897 publicó sus obras poéticas “La neblina”, “Azahares” y “La selva virgen”; así como su obra teatral: “Sin nombre”. En los años 1897 y 1898 dirigió “La gran revista” y fundó el diario “El siglo XX”.

Inicia su carrera política

Entre 1901 y 1903 viajó a la América Central, donde actuó de cónsul general del Perú y tuvo el encargo de promover la legalidad del arbitraje para el arreglo del litigio entre Chile y Perú sobre las provincias cautivas (Arica y Tacna). En 1904 actuó como encargado de negocios del Perú en Bogotá. Del 22 de marzo de 1905 al 24 de abril de 1906 fue secretario de la legación del Perú en España, pero tuvo que salir de dicho país porque, según dicen: “estuvo comprometido con negocios turbios; y a partir de ese momento sus andanzas y malandanzas
le volvieron a llevar a numerosos países de América”.

Su poesía no cambia, tampoco él

En 1906 publicó su obra teatral “Los conquistadores”. Sus principios juveniles de libre pensador lo ratificó cuando en 1906 dijo: “En el arte caben todas las escuelas como en un rayo de sol  todos los colores”. Publicó su poemario “Alma América”, de 100 sonetos. En 1908 viajó a Cuba, Santo Domingo y Estados Unidos. Se afincó en Guatemala, donde fundó el periódico “La Prensa”  entre dictadores y revolucionarios.

En 1912 radicó en México, colaborando con el presidente Francisco Madero desde el diario “La Nueva Era”. Cuando Madero fue asesinado, a Chocano lo expulsaron de México y anduvo por Cuba y Puerto Rico, y en Nueva York hizo proselitismo a favor de Venustiano Carranza y Francisco Villa, participando en los comités que funcionaban en  los Estados Unidos a favor de la revolución mexicana. Luego, en México actuó como secretario o consejero de Francisco “Pancho” Villa.

En 1919 retornó a Guatemala para actuar como secretario del presidente Manuel Estrada de Cabrera, otro de los dictadores en la serie de sus amigos. Cuando este presidente fue derrocado, Chocano casi fue fusilado y se salvó gracias a la presión de los escritores de América, España y Francia, y de gobiernos, como El Vaticano. Logró el indulto y regresó al Perú.

“Hijo predilecto” y “poeta de América”

En diciembre de 1921 regresó al Perú y fue declarado “hijo predilecto de la ciudad de Lima”. En 1922 publicó el ensayo “Idearium tropical”. Apuntes sobre las dictaduras organizadas y la gran farsa democrática. El 5 de noviembre de 1922 fue declarado “poeta de América” y  condecorado por el presidente Augusto B. Leguía. Luego, ambos personajes se distanciaron, como ocurre casi siempre en las relaciones de amistad y enemistad entre personas ambiciosas. En 1924 publicó su poema “Ayacucho y los Andes”.

La poesía de Chocano

“La poesía de Chocano -dice el crítico literario Jorge Cornejo Polar- gira sobre dos ejes fundamentales: la exhibición de una sensibilidad egolátrica y el tratamiento de temas americanos –geografía, historia. De la conjunción de ambos, primero como decisión de afirmación del propio poeta y luego como reconocimiento de un sector importante de la crítica de entonces, nació la caracterización de Chocano como ‘Cantor de América’. En realidad el americanismo de la poesía de Chocano, parcialmente entroncado con la experiencia inicial de Andrés Bello (1781-1865), es incompleto, epidérmico, y en exceso descriptivo, paisajístico. Excepcionalmente dotado para plasmar los tonos fuertes y las dimensiones más grandiosas,

Chocano confirma y perfecciona el estereotipo de América como exuberancia, tropicalismo y majestuosidad. Es sintomático que al recrear el paisaje peruano prefiera el selvático y el de las grandes cumbres cordilleranas al de los arenales costeños o las estepas serranas. En relación con una naturaleza así plasmada surge la acción histórica en términos de gesta heroica y de celebración solemne. Chocano canta sobre todo las glorias militares de América y diseña imágenes prototípicas del Incario: la Conquista, el Virreinato y la Emancipación. Detrás, en cada caso concreto, se advierte un proceso selectivo que opta, como en el paisaje, por la grandiosidad”.

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“El cantor de América”

Chocano había hecho méritos para que se le reconozca como representante de América en la poesía. Jorge Cornejo Polar lo explica así: “En la poesía de Chocano, la visión de América es tan importante como la perspectiva que la produce. Chocano construyó cuidadosamente una imagen personal, casi un personaje, para ejercer desde allí su poesía. No sólo fue el ‘cantor de América’, fue también el paradigma del mestizo noble, la síntesis englobadora de dos ancestros imperiales: el incaico y el hispánico. Casi desde sus primeros versos, Chocano afirmó esta filiación y la mantuvo hasta el final, hasta “Oro de Indias”.

 A partir de ella legitimaba su americanidad. Al mismo tiempo, según se desprende de lo anterior, esa condición era asumida no a través de la representatividad sino de la excelencia: quien discurre en la poesía de Chocano no es nunca el representante de un grupo social, es el individuo que ocupa la cima más alta, aquel que se distingue de la masa y exige reconocimiento y pleitesía. Además de la raíz aristocrática, siempre mencionada, Chocano enfatiza el carácter excelso del poeta y la poesía, verdadero vértice de la humanidad.

Añade así la ‘aristocracia del espíritu’ -uno de los emblemas del modernismo- al diseño de su personalidad poética. Desde ella puede juzgar sin miramientos la vulgaridad de sus contemporáneos y construir selectivamente su propio mundo: un mundo desproporcionado, en más de un sentido ideal, en el que sólo existen las cimas de la naturaleza y el hombre.

Apenas en algunos fragmentos de su producción propiamente lírica, señaladamente en sus ‘Nocturnos’, Chocano dejó de lado el personaje con que se había recubierto a sí  mismo y permitió el despliegue de una emotividad mucho más simple y espontánea. El engalanamiento, la elocuencia y la solemnidad son reemplazados entonces por la sencillez, el tono íntimo y una insospechada resonancia de tierra y nostálgica tristeza”.

Perdones, ensayos... y sigue la poesía

El 10 de abril de 1927 el Congreso del Perú dispuso que el juicio fuese cortado. En el año 1828 publicó otro ensayo titulado “El libro de mi proceso”. En octubre de 1928 Chocano abandonó el Perú y se fue a vivir a Chile. En 1933 publicó el ensayo “El escándalo de Leticia ante las conferencias de Río de Janeiro”.

Muere en Chile pero su obra supervive

El 13 de diciembre de 1834 fue asesinado por un loco en Santiago. En ese año salía a la luz su poemario “Primicias de oro de Indias”. En 1937 se publicaron sus “Poemas del amor doliente” y su ensayo: “El alma de Voltaire y otras prosas”. Entre 1940 y 1941 se publicó su obra “Oro de Indias“ y su ensayo “Memorias”. En 1944 se publicó su obra “Páginas de oro”.

Fuente: Julio Villanueva Sotomayor
[identidad-peru-com]

 





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