Desde Seattle (Estados Unidos) (AFP)

Xi Jinping quiere que entre EEUU y China haya más confianza y menos sospechas

El presidente chino, Xi Jinping, pidió el martes en EEUU una relación bilateral de más confianza y menos sospechas, en el primer día de una visita durante la que se anunció la compra de 300 Boeing por parte de empresas chinas.

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El presidente chino, Xi Jinping, ofrece un discurso durante un banquete de bienvenida en su primer día de visita a EEUU, en el hotel Westin de Seattle (Washington), el 22 de septiembre de 2015 - AFP/AFP
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El presidente chino, Xi Jinping, pidió el martes en EEUU una relación bilateral de más confianza y menos sospechas, en el primer día de una visita durante la que se anunció la compra de 300 Boeing por parte de empresas chinas.

Según la agencia oficial Xinhua, un "grupo de empresas chinas" firmó acuerdos para la compra de 300 aparatos del constructor estadounidense, sin especificar los modelos ni el monto de la operación, aunque probablemente se tratará de uno de los mayores contratos de los últimos tiempos.

Paralelamente, la estatal Corporación de Aviación Comercial de China firmó un acuerdo con Boeing para abrir en el país asiático un "centro de terminación" de su avión de medio alcance B737, dijo la agencia estatal.

En su primer discurso en suelo estadounidense, en Seattle (oeste) ante unos empresarios, el mandatario insistió en que Pekín no quiere un conflicto con EEUU, pese a las tensiones entre ambos países en varias áreas. "Queremos ver un mejor entendimiento y confianza y menos distanciamiento y sospechas", dijo Xi, enfatizando en la necesidad de una mayor comprensión de las "intenciones estratégicas" del otro. "Si se entrara en un conflicto y confrontación, eso llevaría al desastre para ambos países y, por ende, para el mundo", sostuvo el mandatario.

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Varias personas caminan frente al Newseum de Washington, el 22 de septiembre de 2015 (AFP/AFP)

Xi, que deberá tratar temas candentes con la administración Obama, como la creciente presencia de Pekín en el mar de China Meridional, los ataques de piratas informáticos o las acusaciones de prácticas comerciales desleales contra inversores estadounidenses en su país, buscó tranquilizar a los empresarios, subrayando que China es una fuerza positiva en la economía global y está avanzando en reformas.

Prometió tratar a los inversores estadounidenses en China de forma justa y combatir el cibercrimen. "Respetamos las normas empresariales internacionales de no discriminación", indicó a una audiencia que incluía a directores de empresas como Boeing, Amazon, DuPont, IBM o Microsoft, todos con fuertes negocios con China.

En cuanto a la piratería informática, manifestó que "China es una ferviente defensora de la ciberseguridad" y dijo estar preparado para establecer un "mecanismo conjunto de diálogo de alto nivel" con Estados Unidos para combatir el problema. "El gobierno chino no se involucrará en ningún robo comercial de ningún tipo ni alentará o respaldará intentos de este tipo", aseguró.

- Economía "bajo presión" -

Xi enfatizó también que la desaceleración china es temporal. "Actualmente, todas las economías afrontan dificultades y nuestra economía también está bajo presión", indicó Xi, asegurando que "el mercado de valores chino ha alcanzado una fase en la que se recupera y ajusta por sí mismo".

Asimismo, explicó que ya no depreciará el yuan únicamente para sostener las exportaciones chinas. "Estamos en contra de la depreciación competitiva o de una guerra de divisas. No bajaremos la tasa de cambio del yuan para sostener las exportaciones", señaló.

El presidente, que vivió en EEUU hace varias décadas, pasará dos días en Seattle reuniéndose con gobernadores de Estados que mantienen un intercambio comercial o inversiones fuertes con China, y con miembros de las propias empresas. Este miércoles visitará las sedes de Boeing y Microsoft, así como un centro educativo de Seattle. Todas ellas son reuniones que buscan demostrar que Estados Unidos lo considera un interlocutor comercial serio, pero también enviar a Washington el mensaje de que las empresas estadounidenses necesitan a China.

Xi citó además la lucha contra la corrupción que lleva adelante su gobierno y señaló directamente a Estados Unidos por permitir a chinos buscados por ese delito esconderse en su territorio. Reclamó la cooperación de Washington "para que se rechace dar refugio en el extranjero a los elementos corruptos".

- Derechos humanos -

El tema de los derechos humanos también está sobre la mesa, sobre todo por un proyecto de ley que restringe de manera severa las actividades de ONG extranjeras en el país.

Sobre eso, Xi aseguró que el país protegerá a las organizaciones cuyas actividades "sean beneficiosas para el pueblo chino", pero también enfatizó que deben obedecer la ley de su país.

La consejera de Seguridad Nacional, Susan Rice, recibió el martes en la Casa Blanca a representantes de universidades, empresas y grupos de derechos humanos preocupados por el proyecto.

"El proyecto de ley haría más estrecho el espacio para la sociedad civil en China", dijo la Casa Blanca en un comunicado difundido horas después de que el líder chino aterrizara en Estados Unidos.




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