Desde París (AFP)

Un T-Rex desafía a París

El impresionante animal mira directamente a los ojos, con su gran boca abierta, en posición de ataque: uno de los esqueletos de T-Rex mejor conservados del mundo se expone a partir del miércoles en París.

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Ronan Allain devant le squelette d'un Tyrannosaurus Rex, le 1er juin 2018 au Muséum d'histoire naturelle de Paris - AFP/AFP
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El impresionante animal mira directamente a los ojos, con su gran boca abierta, en posición de ataque: uno de los esqueletos de T-Rex mejor conservados del mundo se expone a partir del miércoles en París.

Es la primera vez que Francia acoge un fósil de T-Rex: su nombre es Trix, una hembra dinosaurio de 4 metros de alto y 12,5 m de largo, cuyo peso se aproximaba a las 9 toneladas.

En el Museo Nacional de Historia Natural, Trix, que vivió unos 30 años, se muestra desafiante con su cráneo de 1,5 metros girado hacia el público, a la altura de los ojos, exhibiendo sus numerosas vértebras y su cola de 4 metros.

Este esqueleto casi completo e increíblemente bien conservado permite observar en detalle la materia y los diferentes matices de colores de sus 250 huesos, pese a tener una antigüedad de 67 millones de años.

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La tête d'un Tyrannosaurus Rex en cours d'assemblage, le 24 mai 2018 au Muséum d'histoire naturelle de Paris (AFP/AFP/Archivos)

Trix es "una obra de la naturaleza, una obra mayor", explica a la AFP Bruno David, presidente del Museo Nacional de Historia Natural. "De T.Rex como éste sólo se han encontrado tres o cuatro en 200 años".

Descubierta en 2013 en Montana (Estados Unidos) por un equipo de paleontólogos del Museo Naturalis de Holanda, la "vieja dama" tuvo una vida movida.

- "Como un gran conejo" -

Fue una verdadera guerrera: su esqueleto revela marcas de combates, así como de enfermedades crónicas. En la mandíbula inferior, tres agujeros visibles "corresponden a una mordida, seguramente de otro tiranosaurio", explica a la AFP el comisario de la exposición y paleontólogo del museo, Ronan Allain.

Destacan asimismo las marcas de una infección grave que carcomió un hueso de su hocico y rompió al parecer cuatro de sus costillas.

La exposición, hasta el 2 de septiembre, se sume además en el universo de Trix para explicar quiénes eran sus ancestros o de qué manera vivían, a través de fósiles, fichas cronológicas y filmes que sumen al espectador en el mundo del Cretácico superior y de la paleontología.

El Museo "montó" además para la ocasión un Edmontosaurus conservado en partes desde hacía más de un siglo. Incluso con sus 10 metros de largo, sus tres hileras de dientes y su pico de pato, este dinosaurio herbívoro no era más que "un gran conejo" para el apetito carnívoro del T-Rex.

Los niños, grandes admiradores de los dinosaurios, podrán además tratar de escapar a Trix pedaleando, bailar con estos animales e incluso presenciar la eclosión de un huevo figurada.




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