Se recomienda evitar enlatados con abolladuras por riesgo de botulismo
Especialista en nutrición del INS indicó que consumir enlatados que presenten hinchazón o magulladuras, independientemente de la fecha de caducidad, pueden contener la bacteria del botulismo, enfermedad que provoca peligrosas consecuencias en el ser humano.
24 de octubre de 2013 » Archivo

Los alimentos enlatados no deben presentar ninguna abolladura, hinchazón, hendiduras ni oxidación porque podrían contener la bacteria que provoca botulismo, una enfermedad que genera náuseas, visión borrosa, debilidad, parálisis respiratoria y hasta la muerte, advirtió hoy el Instituto Nacional de Salud (INS).
El especialista en nutrición del INS, César Domínguez, dijo que estos alimentos no son aptos para el consumo humano, independientemente de su fecha de caducidad.
“Consumir un producto enlatado en malas condiciones constituye un riesgo para la salud, especialmente si se trata de pescados o mariscos, ya que si ha habido una falla en su procesamiento, las latas pueden ser un peligro”, dijo el nutricionista.
Domínguez Curi dijo que ningún método de conservación ofrece protección frente a todos los riesgos posibles. Por ello, se debe tener en cuenta que existen agentes patógenos (infecciones) o que sus toxinas (intoxicaciones) podrían influenciar en el buen estado de conservación del alimento.
“La bacteria más común en los enlatados es el Clostridium Botulinum. Produce una poderosísima neurotoxina que, al ser ingerida junto con los alimentos, es absorbida a través del intestino, pasa a la circulación y de allí a las terminaciones nerviosas, provocando el Botulismo”, precisó.
Los primeros síntomas, que se presentan entre las 12 y 36 horas de haber consumido, son náuseas, vómito, estreñimiento, debilidad y sequedad de la garganta. Le sigue trastornos neurológicos como dilatación pupilar, visión borrosa, dificultad para tragar, debilidad general. Finalmente parálisis respiratoria y la muerte.
Los alimentos enlatados que presentan con mayor frecuencia la bacteria que produce el Botulismo son de las carnes, pescados, patés, salchichas, embutidos, pimientos, espárragos, vainitas, champiñones, maíz, entre otros.
“Por eso es importante revisar el buen estado de las latas, y especialmente las hinchadas o que desprenden gas al abrirlas”, advirtió el nutricionista.
Recomendaciones
El etiquetado en las latas debe suministrar la siguiente información:
-Nombre del producto, el número de registro sanitario expedido por el Ministerio de Salud, el peso o volumen del alimento y porciones contenidas en el envase.
-Lista de ingredientes o aditivos que componen el producto por orden decreciente del peso o volumen.
-Instrucciones para la conservación luego de la compra (revisten mayor importancia en congelados, deshidratados y precocinados) y a la fecha de caducidad.
-Identificación del fabricante por medio de su nombre y domicilio legal del productor, fabricante envasador o distribuidor.
-El nutricionista del INS advierte que para algunos casos (productos evaporados y/o condensados) es conveniente voltear los envases de vez en cuando para evitar la excesiva sedimentación.
-De igual forma, consumir el alimento enlatado el mismo día de su apertura, puesto que fuera del envase están propensos a contaminarse.
Fuente: Andina


