Desde Río de Janeiro (AFP)
Karl Max, un capitalista que dopaba a la burguesía de Rio de Janeiro
A pesar de mi nombre, ¡soy capitalista!, exclamó Karl Max Azevedo Wiborg al ser detenido por tráfico de drogas y anabolizantes en Rio de Janeiro, para justificar su forma de vida ante una estupefacta policía de narcóticos.
29 de abril de 2015
Playa de Ipanema en Rio el 1 de enero de 2015 - AFP/AFP/Archivos
"A pesar de mi nombre, ¡soy capitalista!", exclamó Karl Max Azevedo Wiborg al ser detenido por tráfico de drogas y anabolizantes en Rio de Janeiro, para justificar su forma de vida ante una estupefacta policía de narcóticos.
Este joven de 23 años y de clase media, cuyo segundo nombre es Max --sin la erre, debido a un error en su acta de nacimiento que no colocó correctamente el nombre del creador de la doctrina comunista--, vestía ropa deportiva de marca al momento de su arresto el martes en un apartamento de una zona humilde de Rio, donde ocultaba sus drogas, según información policial.
"Lo investigábamos desde hacía un mes por traficar sustancias prohibidas en gimnasios de la zona sur", donde están ubicados los barrios acomodados y frecuentados por el turismo, dijo el comisario Antenor Lopes, de la brigada de combate a las drogas, citado por el diario O Dia de este miércoles.
Karl Max era un estudiante de pedagogía de la Universidad Federal de Rio de Janeiro (UFRJ), cuando en 2010 conoció por internet a un contrabandista que le propuso ser su intermediario para vender esteroides en los centros de preparación física y musculación de la zona rica de la ciudad, donde vivía.
Max dejó todo para dedicarse al negocio de los anabolizantes, los comprimidos para tratar la impotencia sexual y las drogas sintéticas como el LSD. Ahora enfrenta una potencial condena de hasta 15 años de prisión, de acuerdo con datos de las fuerzas policiales.

