Desde Dublín (AFP)
Irlanda, algo más que ventajas fiscales
Irlanda, criticada por sus socios europeos por sus bajos impuestos a las empresas, tiene más atractivos que ese para las sociedades tecnológicas, que esta semana se reúnen en Dublín.
6 de noviembre de 2014
El distrito financiero de Dublín, en una imagen de archivo - AFP/AFP/Archivos
Irlanda, criticada por sus socios europeos por sus bajos impuestos a las empresas, tiene más atractivos que ese para las sociedades tecnológicas, que esta semana se reúnen en Dublín.
"En Dublín, coinciden actualmente una cantera de programadores y de gente con experiencia en el mundo empresarial", sostiene Paulo Tubbert, cofundador de Xpresso, una empresa irlandesa que facilita las entregas de paquetes mejorando la comunicación entre proveedores y clientes de los sitios de comercio en línea.
Tubbert es uno de los jóvenes dirigentes de pequeñas y medianas empresas que participan en la capital irlandesa en la Web Summit, junto a gigantes como Amazon y Google.
Son estas multinacionales estadounidenses las que han hecho de Irlanda el Silicon Valley de Europa, a cambio de una fiscalidad muy favorable que hoy despierta recelo en Bruselas. Un recelo que ha llevado a la Comisión Europea a investigar el acuerdo impositivo de Apple con las autoridades irlandesas.
Para Tubbert y otros, el atractivo de Irlanda no es ese. "Existe un ecosistema tecnológico que ayuda a las pequeñas empresas", asegura. "La gente, la cultura, la mano de obra: es eso lo que nos atrae", coincide Kylan Lundeen, responsable de las alianzas de Qualtrics, una sociedad estadounidense de programas informáticos.
- "No hay país más abierto a las empresas en Europa" -
La empresa, que pretende contratar a 100 personas este año en Dublín, recibió la ayuda de la Agencia Irlandesa de Desarrollo (IDA). Este organismo estatal amplió recientemente su radio de acción a las pequeñas empresas para seducir a las compañías nuevas, por la que compiten otros países, como el vecino Reino Unido.
Para IDA, los impuestos no son la razón por el que eligen Irlanda. "Quizás el primer motivo por el que consideren instalarse en Irlanda es que escuchan que los impuestos son poco altos", admite Mary McEvoy, de IDA. "Pero esa no es, en general, la razón final, sobre todo cuando las empresas tecnológicas dan sus primeros pasos: muchas ni siquiera tienen volumen de negocios y no se preocupan aún por los impuestos", añadió.
Pero una vez implantadas, se quedan, y a veces crecen... mucho. "La primera vez que nos reunimos con Facebook, tenían solamente 50 empleados en California, lo mismo con Apple en los años 80", recuerda Mary McEvoy.
En los últimos 4 años, IDA ha atraido más de 100 empresas, pese a la crisis.
"No hay país más abierto a las empresas en Europa", se vanaglorió el primer ministro irlandés, Enda Kenny, esta semana en Nueva York.
Web Summit cumple 5 años y lo hace en un contexto particular. Irlanda se vio obligada a revocar una de sus disposiciones impositivas más polémicas, el 'doble irlandés', que permitía que las empresas registradas en el país no pagasen sus impuestos ahí, sino donde se encuentran sus directivos, aunque se trate de paraísos fiscales.
Pero Dublín no tiene intención de renunciar a su tipo impositivo a empresas del 12,5%, menor que el de sus vecinos.
"Londres nos pisa los talones: hablan inglés, están cerca de los mercados financieros y es más conocido que Dublín. Pero Dublín se ha hecho un nombre", sentenció Mary McEvoy.

