Desde Washington (AFP)

Estafa por correo electrónico de más de 214 millones de dólares

Una estafa por correo electrónico, que ataca a empresas con facturas electrónicas falsas, consiguió amasar más de 214 millones de dólares en un año con víctimas en 45 países, informó el jueves la oficina del FBI.

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La factura de un restaurante, en una imagen tomada en la ciudad francesa de Lille el 8 de noviembre de 2012 - AFP/AFP/Archivos
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Una estafa por correo electrónico, que ataca a empresas con facturas electrónicas falsas, consiguió amasar más de 214 millones de dólares en un año con víctimas en 45 países, informó el jueves la oficina del FBI.

El esquema global de la estafa es simple: facturas falsas enviadas a empresas que trabajan con proveedores extranjeros, pidiéndoles una transferencia bancaria.

"Las transferencias enviadas a bancos extranjeros son trasladadas varias veces a diferentes lugares y desaparecen con mucha rápidez", indicó el Centro de quejas por delitos en internet (ICCC, por sus siglas en inglés), una oficina creada conjuntamente por el FBI y la organización sin ánimo de lucro White Collar Crime Center.

"Los bancos asiáticos situados en China y Hong Kong son generalmente el destino final de esas transferencias", añadió el ICCC, que precisó que la cifra concierne al período entre el 1 de octubre de 2013 y el 1 de diciembre de 2014.

La estafa afecta principalmente a Estados Unidos, con 1.198 víctimas, mientras las otras 928 están en otros países. En total, las empresas estadounidenses registraron 179 millones de dólares en pérdidas.



La estafa podía ocurrir por vía teléfonica, fax o correo electrónico para solicitar un pago. Las direcciones utilizadas son falsas y aparecen en la pantalla de la víctima como las de los proveedores legítimos. Las llamadas y faxes también parecían creíbles.

En una segunda versión, los correos electrónicos de altos ejecutivos de la empresa eran 'hackeados' para pedir al destinatario que expidiera una transferencia, con la mención "envío de emergencia".

En una última variante, el correo electrónico de un empleado era 'hackeado' y el estafador enviaba facturas falsas de los vendedores.

La ICCC aconsejó a las empresas tomar medidas de seguridad y a "verificar siempre por diversos medios que se están comunicando con la persona indicada".

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