Desde Estrasburgo (Francia) (AFP)
El controvertido acuerdo comercial UE-Canadá, a debate en la Eurocámara
El controvertido acuerdo comercial entre la Unión Europea y Canadá pasa este miércoles uno de sus últimos obstáculos antes de su aplicación provisional con una votación en la Eurocámara que comenzó con un llamado a convertirlo en el modelo de futuros tratados y con críticas a Donald Trump.
15 de febrero de 2017
Manifestantes con un globo en forma de Caballo de Troya en referencia al acuerdo comercial UE-Canadá, el CETA, ante el Parlamento Europeo en Estrasburgo, donde se lleva a debate el texto, este 15 de febrero de 2017 - AFP/AFP
El controvertido acuerdo comercial entre la Unión Europea y Canadá pasa este miércoles uno de sus últimos obstáculos antes de su aplicación provisional con una votación en la Eurocámara que comenzó con un llamado a convertirlo en el modelo de futuros tratados y con críticas a Donald Trump.
"Este acuerdo va a fijar la pauta, va a ser el patrón de oro para los futuros acuerdos comerciales", dijo el ponente de la propuesta de aprobación, el conservador Artis Pabriks, ante los eurodiputados reunidos en Estrasburgo.
Para Bruselas, la importancia de este tratado comercial conocido como CETA no se resume a la creación de este espacio de libre comercio de 550 millones de habitantes, sino que busca convertirlo en el modelo de los futuros acuerdos, como el negociado con Mercosur.
Y todo ello en un momento de incertidumbre en el comercio internacional, después que el presidente estadounidense, Donald Trump, retirara a su país del Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (TPP) y anunciara su intención de renegociar el Tratado de Libre Comercio para América del Norte (TLCAN).
En su intervención ante los eurodiputados, la comisaria europea de Comercio, Cecilia Malmström, reiteró los beneficios del comercio internacional en la economía y el comercio, al tiempo que defendió los valores compartidos con Canadá, como la tolerancia, los derechos humanos o la lucha contra el terrorismo.
"Construir muros no funciona", dijo Malmström en una referencia velada a Trump. "La vía son acuerdos comerciales justos y equilibrados con socios que piensan como nosotros", añadió la responsable de las negociaciones por parte del Ejecutivo comunitario.
La correlación de fuerzas en la Eurocámara parece favorable a los partidarios del tratado conocido como CETA (derecha, liberales y mayoría de socialdemócratas) frente a sus detractores (verdes, izquierda radical, algunos socialdemócratas y ultraderecha).
Tras unas tres horas de debate, los eurodiputados deberán decidir este miércoles si dan su aprobación. El jueves, el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, hablará ante la Eurocámara para subrayar "el carácter singularmente progresista del acuerdo", según su oficina.
- '¿Desmantelar la democracia?' -
El 'sí' de la Eurocámara abriría el camino a la próxima aplicación provisional de este acuerdo, que dejaría fuera algunos de los aspectos más controvertidos como el mecanismo de resolución de litigios que facilita a las multinacionales denunciar a los Estados si consideran sus políticas contrarias a sus intereses comerciales.
El CETA sigue siendo un acuerdo controvertido, pese a que, según Bruselas, este tratado comercial suprimirá el 99% de los aranceles e implicará el ahorro de 500 millones de euros para los exportadores europeos.
Varias decenas de opositores al tratado, tanto miembros de oenegés como de partidos de izquierda, bloqueaban acostados en el suelo el acceso a la sesión plenaria, cuyo inicio tuvo que retrasarse algunos minutos.
"Decir sí al CETA es pisotear al pueblo" o "¿Desmantelar la democracia? ¡De ninguna manera!", rezaban algunas de las pancartas que portaban los manifestantes.
Sus opositores consideran que el acuerdo es peligroso para el medioambiente y los agricultores europeos, y demasiado favorable a las multinacionales.
Varios estudios contestan los aparentes beneficios del acuerdo, como el de la universidad estadounidense de Tufts, cerca de Boston, que estima que el CETA "implicará la pérdida de 230.000 empleos de aquí a 2023", 200.000 en la UE.
Para su entrada en vigor completa y definitiva, el acuerdo deberá ser ratificado por los parlamentos nacionales y algunos regionales de los 28 países de la UE, un largo trámite de años con final incierto, visto el veto durante días impuesto en octubre por la región belga de Valonia antes de la firma final.
El parlamento valón reclamaba entonces más garantías respecto al tribunal de arbitraje del CETA, pero con la mente puesta en el más contestado acuerdo negociado entre la UE y Estados Unidos (TTIP) y que, ahora, la llegada de Trump parece haber puesto "en el congelador", en palabras de Malmström.



