Duchas calientes en exceso incrementa posibilidad de infarto en las personas
Bañarse por mucho tiempo con agua caliente, consumir bebidas heladas con el cuerpo caliente o la misma exposición a cambios bruscos de temperatura incrementan la posibilidad de sufrir infartos y trastornos cerebrovasculares, indicaron médicos especialistas.
1 de julio de 2014 » Archivo

Según el cardiólogo del Sistema Metropolitano de la Solidaridad (Sisol), Bristan Maraza, la relación entre los infartos cardiacos y los cambios bruscos de temperatura tiene larga data.
Un baño prolongado con agua caliente dilata o contrae los vasos capilares, causando la caída o subida brusca de la presión arterial, dijo. “Esto provocaría la pérdida de conciencia y el consiguiente infarto”, agregó.
Asimismo, afirmó que otro hábito erróneo es tomar bebidas muy heladas después de hacer algún ejercicio o actividad física, lo cual eleva la temperatura corporal. En este caso, la vasoconstricción eleva de manera brusca nuestra presión arterial y provocar un infarto, alertó.
Para los baños, aconsejó usar agua tibia y para calmar la sed, ingerir bebidas sin helar. Refirió además que las personas más propensas a sufrir de problemas cardiacos son los adultos mayores y quienes toman medicamentos para la hipertensión.
Maraza recomendó llevar una dieta saludable y libre de excesos que pudieran causar un aumento de riesgo vascular. El abuso de comidas con grasas aumenta los niveles de glucosa en la sangre, el colesterol y los triglicéridos, lo que sumado a la falta de ejercicio en esta época del año, aumenta el riesgo de infartos, enfatizó.
Finalmente, el cardiólogo del Sisol recomendó ejercicio constante, menos sedentarismo, no fumar ni beber alcohol, y alimentarse adecuadamente.


