Desde Estocolmo (AFP)

Detectan una cuarta fuga en el gasoducto Nord Stream en el mar Báltico

Los guardacostas de Suecia detectaron este jueves una cuarta fuga en los gasoductos Nord Stream que conectan Rusia con Alemania a través del mar Báltico, incidentes denunciados por la OTAN como un "imprudente" sabotaje.

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Gas del gasoducto Nord Stream 1 emanando de la zona económica sueca en el mar Báltico el 27 de septiembre de 2022 - AFP/Guardia Costera Suecia/AFP
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Los guardacostas de Suecia detectaron este jueves una cuarta fuga en los gasoductos Nord Stream que conectan Rusia con Alemania a través del mar Báltico, incidentes denunciados por la OTAN como un "imprudente" sabotaje.

Estos conductos que discurren casi en paralelo han estado en el centro de las tensiones desencadenadas alrededor del corte del suministro del gas ruso a Europa en respuesta a las sanciones occidentales por la invasión de Ucrania.

Blanco de las sospechas occidentales por este presunto sabotaje, Rusia se defendió señalando a Estados Unidos y convocó una reunión del Consejo de seguridad de la ONU el viernes para abordar la cuestión.

"Es muy difícil imaginar que un acto terrorista de este tipo pueda ocurrir sin la participación de un Estado", dijo este jueves el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, llamando a "una investigación urgente".

La Guarda Costera de Suecia dijo el jueves que existen en total cuatro fugas en los gasoductos, dos en su zona económica exclusiva y otras dos en la de Dinamarca, todas ellas en aguas internacionales.

El cuarto escape está situado en el noreste de la isla danesa de Bornholm, por encima del gasoducto Nord Stream 2, precisaron los guardacostas en un comunicado.

A principios de semana se habían comunicado tres fugas, dos en Dinamarca y una en Suecia, después de dos supuestas explosiones en la mañana y la tarde del lunes cerca de Bornholm.

Los gasoductos, operados por un consorcio controlado por el gigante ruso Gazprom, no están operativos debido a la guerra en Ucrania, pero todavía están llenos de gas.

El jueves, la OTAN dijo que los daños en estas infraestructuras habían sido "deliberados, irresponsables actos de sabotaje".

"Las fugas están causando riesgos para los barcos y un sustancial daño medioambiental", dijo la alianza militar en un comunicado.

Rusia negó estar detrás de las explosiones. Lo mismo hizo Estados Unidos, señalando que las insinuaciones de Moscú eran "ridículas".

El servicio de seguridad de Rusia lanzó una investigación de "terrorismo internacional" sobre las fugas y dijo que estas habían provocado "un daño económico significativo" para el país.

- Consecuencias ambientales -

Institutos sismológicos indicaron el martes que habían registrado "con toda probabilidad" explosiones en la zona antes de la detección de las fugas.

Estas fugas están provocando burbujeos de varios metros de largo en la superficie del mar que hacen imposible la inspección inmediata de los conductos, según los responsables de los países afectados.

Las autoridades danesas aseguraron que los escapes continuarán hasta que se agote el gas de los ductos, algo que debería ocurrir el domingo.

Un navío de los guardacostas suecos especializado en la descontaminación se encuentra en el sector con un vehículo submarino teledirigido. También fueron desplegados barcos daneses.

"Según la tripulación, el flujo de gas visible en superficie sigue siendo constante", afirmaron las autoridades suecas.

Fatih Birol, director ejecutivo de la Agencia internacional de la Energía, dijo en un simposio en París que para él era "muy obvio" quién estaba detrás de los incidentes.

También señaló que la escasez de gas natural debido a la guerra en Ucrania podría provocar un invierno duro en Europa.

"En ausencia de una sorpresa negativa mayor, creo que Europa, en cuestión de gas natural, puede sobrevivir este invierno. Con muchos moratones en nuestros cuerpos en cuanto a precios y aspectos económicos y sociales, pero podemos superarlo", afirmó.

De acuerdo con grupos medioambientales, los gasoductos Nord Stream 1 y 2 contenían alrededor de 350.000 toneladas de gas natural-metano.

Greenpeace aseguró que las fugas pueden liberar casi 30 millones de toneladas dióxido de carbono, lo que equivale a dos tercios de las emisiones anuales de Dinamarca.




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