Desde Bruselas (AFP)
Cumbre de México y la UE para liberalizar aún más sus intercambios
El presidente de México, Enrique Peña Nieto, se ha reunido este viernes en Bruselas con las máximas autoridades de la Unión Europea (UE) para terminar de modernizar el acuerdo global que los une con el examen del capítulo comercial aún pendiente.
12 de junio de 2015
El presidente de México, Enrique Peña Nieto (centro), posa junto al presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk (dcha), y el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, el 12 de junio de 2015 en Bruselas - AFP/AFP
El presidente de México, Enrique Peña Nieto, se ha reunido este viernes en Bruselas con las máximas autoridades de la Unión Europea (UE) para terminar de "modernizar" el acuerdo global que los une con el examen del capítulo comercial aún pendiente.
En el encuentro con Peña Nieto, que participó en la cumbre UE-Celac del miércoles y jueves en Bruselas, participaban el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, y el de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker.
México, 17º socio comercial del bloque europeo, y la UE sellaron un "acuerdo global" que comenzó a regir en octubre de 2000, que incluye un capítulo de diálogo político, otro de cooperación y un tercero de comercio.
La revisión de los dos primeros capítulos, decidida en 2013, ya concluyó y solo queda pendiente el acuerdo comercial, vigente desde hace 15 años.
El Gobierno mexicano decidió en los últimos meses acelerar los trabajos para una mayor liberalización comercial con al UE con el objetivo de "estar listos" cuando el bloque europeo finalice su acuerdo comercial con EEUU.
El secretario de Economía mexicano, Ildefonso Guajardo, expresó el mes pasado en Bruselas tras reunirse con la comisaria europea de Comercio, Cecilia Malmstrom, su temor a que México quedase "rezagado" si la UE concluyera un acuerdo con EEUU sin hacerlo antes con México.
La UE firmó el año pasado con Canadá un amplio acuerdo comercial que suprime, según la Comisión, el 99% de las barreras al comercio y a las inversiones en todos los sectores y que espera ahora ratificación.
Con EEUU está negociando un acuerdo similar, pero despierta la oposición de diferentes Estados miembros, ya sea por el acceso de algunos productos en particular a uno u otro de los mercados o por el controvertido sistema de solución de litigios como forma de protección de los inversores.
La cláusula de protección de las inversiones preocupa a los países europeos, como Alemania o Francia, que temen que pueda desembocar en una injerencia de las empresas internacionales en las políticas públicas a través de arbitrajes de jurisdicciones privadas.
Por el temor que genera la cláusula sobre los tribunales arbitrales de jurisdicción privada, el Parlamento Europeo, dividido sobre este punto, aplazó una votación el miércoles.
EEUU exige estos procedimientos, que permiten pasar por encima de las jurisdicciones nacionales. Sin embargo, muchos países europeos consideran que las multinacionales podrían ampararse en esta cláusula para ignorar las políticas públicas. La querella presentada en 2010 por Philipp Morris contra Uruguay, que aumentó el tamaño de las advertencias sanitarias en los paquetes de cigarrillos, suele ser citada como un ejemplo por los detractores de este mecanismo.
El objetivo de la modernización del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre México y la UE apunta a liberalizar lo máximo posible el sector agrícola, el sector de los servicios, incluido el comercio electrónico, así como a llevar a cabo una armonización regulatoria.
En virtud del nuevo marco regulatorio en México en el sector de la energía, se incluirán en el acuerdo el comercio y la inversión en ese ámbito.
México, "socio estratégico" de la UE desde 2008, es el 8º productor mundial de crudo, con 2,5 millones de barriles diarios, según los datos mexicanos.


