El consumo excesivo de sodio produce hipertensión arterial y osteoporosis, además de retención de líquidos y edemas, por lo que su consumo debe ser moderado, advirtió hoy la nutricionista Slovenia Ulloa Acuña, con motivo del Día Mundial de la Salud.
Advierten que consumo excesivo de sal provoca hipertensión arterial, osteoporosis, retención de líquidos y edema.
“Existen indicios de que por cada cucharadita de sal consumida, se excreta en la orina una cantidad de calcio considerable. El sodio tiene un papel importante en el control del agua dentro de las células y en la función de los impulsos nerviosos y de los músculos del cuerpo, pero el exceso de consumo se elimina por los riñones”, manifestó.
Aunque cualquier persona y a cualquier edad se puede sufrir hipertensión arterial, las personas a las que puede provocar mayores daños son las mujeres y los adultos mayores, por el tema de la osteoporosis y la retención de líquidos.
Ulloa señaló que el consumo mínimo de sodio debe ser de 1,500 miligramos diarios; es decir, menos de 1 cucharadita de sal de mesa. En tanto, el nivel máximo recomendado de ingesta de sodio es de 2,300 miligramos por día.
Para la nutricionista el consumo de sodio es uno de los factores en el desarrollo de la hipertensión arterial.”Aunque se recomienda no esperar que se desarrolle este problema, es necesario reducir el consumo de sal, aunque la presión arterial siga siendo normal. Esto puede disminuir el riesgo de desarrollar hipertensión a futuro”, precisó.
Otras consideraciones importantes son mantener una alimentación saludable, mantener un peso corporal ideal, realizar ejercicio físico, controlar el estrés y la cantidad de ácidos grasos insaturados (buenos) en la dieta.
Igualmente se debe ingerir alimentos ricos en calcio, en magnesio y en potasio como medidas de protección contra la hipertensión. Y para las personas que ya tienen hipertensión, el seguir una dieta baja en sodio y restringir su consumo a 1,500 miligramos
diarios puede ser útil.
“Los alimentos ricos en sodio son los alimentos industrializados como
sopas de sobre, alimentos enlatados, salsas comerciales, cereales dulces y salados, embutidos como jamón, jamonada, chorizo, hot dog, quesos amarillos, gaseosas,
jugos envasados, refrescos de sobre,
bebidas rehidratantes”, refirió.
Fuente: [Andina].