Desde Hamburgo (AFP)
Accidente de Germanwings marcó asamblea de accionistas de Lufthansa
La tragedia de un avión de Germanwings, filial de Lufthansa, que se estrelló en marzo en Francia, marcará para siempre nuestra empresa, declaró el miércoles el presidente del grupo alemán, Carsten Spohr, ante los accionistas reunidos en Hamburgo (norte).
29 de abril de 2015
El directivo de Lufthansa Wolfgang Mayrhuber habla el 29 de abril de 2015 ante lo accionistas del grupo en Hamburgo - AFP/AFP
La tragedia de un avión de Germanwings, filial de Lufthansa, que se estrelló en marzo en Francia, "marcará para siempre nuestra empresa", declaró el miércoles el presidente del grupo alemán, Carsten Spohr, ante los accionistas reunidos en Hamburgo (norte).
"Toda la familia Lufthansa está de luto", declaró por su parte el presidente del consejo de vigilancia del grupo, Wolfgang Mayrhuber, al abrir la asamblea con unos 2.000 accionistas y que se inició con un minuto de silencio en recuerdo de las 150 víctimas.
El avión se estrelló el 24 de marzo en los Alpes franceses, en un acto aparentemente deliberado del copiloto alemán, Andreas Lubitz, que había tenido problemas psicológicos.
Spohr prometió que Lufthansa hará todo lo que esté a su alcance para "asistir y ayudar" a los allegados de las víctimas. "No es sólo nuestro deber, es también nuestra necesidad", dijo el presidente.
"Está claro el porqué del drama", consideraba Jens Kleinert, de 78 accionista, veterano accionista de Lufthansa.
La opinión pública alemana exculpó en gran medida a Lufthansa del accidente, después de que se supiera que Lubitz había ocultado sus problemas psicológicos a la compañía.
Los debates se centraron, sin embargo, rápidamente en los temas de predilección de los accionistas: los malos resultados financieros de Lufthansa - un beneficio neto dividido por seis en 2014 -, la supresión de los dividendos, la reorientación estratégica, el clima social en el grupo, hasta las bandejas de comida y la anchura de los asientos en los aviones.
"Soy un accionista triste pero, sobre todo, soy un accionista enfadado", declaró Bernhard Löwenstein, un pequeño accionista de la compañía, antes de enumerar sus quejas.
Como muchos de sus competidores europeos, el grupo debe luchar en varios frentes: las compañías de bajo costo le roban los turistas, y las del Golfo le quitan pasajeros en los viajes de negocios y el segmento premium.
Spohr, de 48 años, preside desde hace un año el grupo, que reúne las aerolíneas Lufthansa, Germanwings, Swiss, Brussels Airlines y Austrian Airlines y emplea a casi 119.000 personas.
Para contraatacar, el presidente quiere centrar la Lufthansa en el negocio de gama alta y los viajes transatlánticos, y transferir gran parte de los vuelos interiores y europeos a Germanwings, con costes más baratos.

