Perú podría reducir conflictividad social en sector extractivo aplicando experiencias de comunicación exitosos de otros países
Según investigadora peruana cuyo estudio fue seleccionado para ser presentado en la Convención Anual de la Sociedad Americana de Relaciones Públicas (PRSA) el 7 de noviembre
31 de octubre de 2009 » Archivo
El sector extractivo peruano podría reducir significativamente la incidencia de la conflictividad social, aplicando las experiencias de comunicación estratégica que ya han sido utilizadas con éxito en otros países del mundo donde se realiza la misma actividad, y en los que se han logrado resultados satisfactorios respecto de la relación de las empresas con sus públicos objetivos, afirmó la consultora peruana María del Carmen de la Flor, Máster en Relaciones Públicas por la Universidad de Houston.
“En algunos países del África netamente extractivos, donde las condiciones de vida y de coyuntura política son tan o más difíciles que en el Perú, los programas de Comunicación Estratégica han logrado buenos resultados porque se ejecutaron desde la etapa de exploración, priorizaron una interacción continua y permanente con sus distintos grupos de interés, logrando aminorar los conflictos sociales y fortaleciendo su competitividad corporativa”, explicó la también directora ejecutiva de la consultora peruana Comunica Consulting Group.
En su investigación “Uso de la Comunicación de doble vía para la prevención de conflictos en el Sector Extractivo: Caso peruano “, que será presentado el 7 de noviembre en la Convención Anual de Relaciones Públicas que ograniza la PRSA (Sociedad Americana de Relaciones Públicas), De la Flor revela que existe una tendencia mundial para tratar los temas de la conflictividad social en el sector extractivo desde una visión comunicacional, utilizando un enfoque metodológico y riguroso que permite prevenir las crisis o encontrar soluciones satisfactorias para todas las partes involucradas.
“Se ha empezado a estudiar el fenómeno de la comunicación como una estrategia para lograr que las empresas se vuelvan más efectivas en su relación con sus grupos de interés”, indicó.
De la Flor, que cuenta con una experiencia de más 10 años en la consultoría de Relaciones Públicas, señala que si bien es cierto que cada grupo de interés tiene su propia agenda, que va desde la búsqueda del protagonismo político, intereses económicos o incluso el genuino reclamo del bien común, la función de la Comunicación Estratégica es conocer en profundidad las motivaciones de la actuación de cada grupo, así como construir escenarios de interrelación y dinámica con estos actores, trazando una respuesta de acuerdo a cada contexto, de tal forma que la empresa se vuelva más efectiva en su gestión.
Afirmó que en el Perú, la tendencia general todavía está enfocada a utilizar las comunicaciones para la diseminación de mensajes dirigidos a proyectar una imagen institucional favorable entre los públicos de interés. No obstante, este tipo de enfoque no aborda la raíz de los problemas y no garantiza la prevención de conflictos, por lo que no sienta la bases para la creación de una imagen favorable que sea sostenible en el tiempo.
Sostuvo que este tipo de modelo se deriva del modelo publicitario o “publicity”, en el que el peso está puesto en la utilización de medios masivos de comunicación, pretendiendo legitimar o dar mayor credibilidad a los mensajes corporativos que se transmiten.
Agregó que el modelo “publicity” o publicitario puede ser de gran utilidad en ciertas industrias, como son consumo masivo o sector financiero. Sin embargo, resulta ser ineficaz en industrias vulnerables a conflictos sociales y sujetas a regulación, como es la industria extractiva, donde los grupos de interés o stakeholders pueden tener una participación más activa, llegando incluso a extremos de violencia.
“Los conflictos ocurren cuando se abre una brecha entre las expectativas que tienen los públicos de interés y el comportamiento que esperan de la organización. El gran reto del comunicador estratégico es servir de puente entre la organización y sus públicos para cerrar esta brecha a tiempo, sin esperar los irreparables costos que conlleva un conflicto social. Esto es posible solamente cuando el comunicador establece un nexo de comunicación con los grupos objetivos y logra conocer y mantenerse al tanto de sus expectativas, opiniones y actitudes”, enfatizó.
El estudio de la consultora peruana, demostró que los principios generales que regulan la comunicación mundial se aplican también a la realidad peruana del sector extractivo, con lo que nuestro país se suma a esta tendencia mundial de encontrar soluciones a los conflictos sociales de esta industria a través de la comunicación.


