HOMENAJE A LA DECANA DEL FOLKLOR NACIONAL: PASTORITA HUARACINA
Coproducido por la División de Promoción Cultural y Folclore de la Subgerencia de Cultura y los hijos de Pastorita Huaracina.
23 de mayo de 2006 » Archivo
Al estilo andino de Pastorita Huaracina, figura emblemática del folklor peruano fallecida hace cinco años, la comunidad limeña le rendirá tributo este miércoles 24, con una misa de honras en el Templo del Convento de Santo Domingo (6:30 pm), un pasacalle y un gran espectáculo artístico en la Alameda Chabuca Granda, a las 8:00 pm.
En la misa que abre esta noche de emotiva recordación, participarán intérpretes y músicos folkloristas ataviados con sus atuendos típicos. Luego del pasacalle en las afueras del Templo, el espectáculo en la Alameda Chabuca Granda reunirá a reconocidos artistas de nuestro folklor, para homenajearla con lo mejor del canto andino.
María Alvarado Trujillo, la muy popular Pastorita Huaracina, comenzó como bailarina de danzas andinas para luego convertirse en intérprete y compositora. Su canto devino verso de libertad e identificación para miles de hombres y mujeres de la sierra. Llegó a grabar cuatro discos mensuales y vendió en Perú muchos más que los Beatles. Encumbrada como la diva de la canción andina, ganó premios de oro y plata, trofeos, medallas y pergaminos, todos los galardones que una artista de su talla podía recibir en su país, América y el mundo.
Por su brillante carrera fue reconocida como Patrimonio Cultural Viviente de la Nación. La cámara de senadores la condecoró con el grado de Comendadora de la Nación; el Ministerio de Educación, con las Palmas Artísticas en el grado de Maestra; y el Poder Ejecutivo, con la Orden del Sol.
En una multitudinaria manifestación de amor y admiración, el 24 de mayo del 2001 millares de peruanos de todos los estratos sociales concurrieron a su sepelio, que duró tres días, el más sentido en la historia del Perú profundo. Cientos de ofrendas florales tapizaron el paso del féretro, cargado por hombres y mujeres entonando huaynos en compañía de danzantes e intérpretes folklóricos. Todos juntos recorrieron a pie 15 kilómetros para despedir no sólo a una artista consagrada, sino también a una protagonista de jornadas de lucha por la reivindicación de la mujer y el hombre del ande.

