Santoral - 01 de febrero

Fecha en que se recuerda el nombramiento de santos por parte de la Iglesia Católica.

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DePeru.com | 01 de febrero


Santa Brígida de Kildare


 

01 de febrero:

Beata Juana Francisca (Ana) Michelotti

Ana nació el 29 de agosto de 1843, en la alta Saboya, en ese tiempo parte del territorio del reino de Cerdeña, en Annecy, en Francia.

Años más tarde, establecida en Lyon, ingresó al instituto de las Hermanas de San Carlos, primero como alumna, luego como novicia.

Años después murieron su madre y hermano, ella inició labores como instructora de las hijas de un arquitecto para poder sobrevivir.  Tiempo después junto a sor Catalina, una exnovicia del instituto de San José comenzaron una obra privada de asistencia de enfermos a su domicilio. Con el permiso del arzobispo vistieron el hábito religioso e hicieron la profesión de votos temporales.

Sin embargo la congregación tuvo una breve vida por la guerra entre Francia y Prusia y en 1870 tuvo que volver a Annecy y luego a Almese,  sor Catalina la invito a Lyon, lo que la obligó a recomenzar como postulante. Volvió a Almese y luego a Turín, alquiló un dormitorio, y confeccionaba guantes para sustentarse, luego fundó el Instituto de las Pequeñas Siervas del Sagrado Corazón de Jesús que brindaban asilo y asistencia a los enfermos de bajos recursos.

Ana tomó el nombre de madre Juana Francisca en honor a los fundadores de la Orden de la Visitación.

Fue un comienzo muy difícil por la gran pobreza, pero lograron adquirir su propia villa en Valsalice, años más tarde.

Ana era una mujer profundamente generosa, en sus últimos años su asma bronquial empeoró por lo que tuvo que guardar cama, fue exonerada de su cargo de superiora general, murió el 1 de febrero de 1888, un día después que Don Bosco.

 

Beato  Andrés Segni

Nació en 1240, perteneció a una familia que tuvo muchos miembros religiosos. Desde joven fue atraído por el espíritu franciscano, ingresó al convento de San Lorenzo de Anagni, fundado por San Francisco. Pero para él no fue suficiente la austeridad del lugar, así que se mudó a un pequeño ermitorio de Piglio, en las laderas de los Apeninos. Su vida estaba dedicada a la contemplación, austeridad, estudio y trabajo manual.

Escribió un tratado sobre la Virgen María, Alejandro IV fue en persona a ofrecerle el cardenalato, pero se negó y dijo que el único privilegio que deseaba era que lo dejaran en su gruta orando, meditando y estudiando.

Murió el 1 de febrero de 1302, a los 62 años.

 

Beato Luis Variara

Nació el 15 de enero de 1875 en Viarigi (Asti, Italia), conoció a Don Bosco de niño en un breve encuentro, quiso ser salesiano y entró al noviciado el 17 de agosto de 1891, realizó estudios de filosofía en Valsálice, donde conoció a Andrés Beltrami.

Llegó a Agua de Dios donde la población contaba con 2000 habitantes, 800 de los cuales eran leprosos, en 1898 fue ordenado sacerdote. Entre sus penitentes estaban muchachas de la Asociación de las Hijas de María, 200 muchachas de las cuales muchas eran leprosas. Él sabía que muchas hubieran querido ser religiosas, pero sabía que era un sueño irrealizable porque ninguna congregación aceptaría a una leprosa y ni siquiera a una hija de leprosos.

Entonces, nació en él, la idea de jóvenes consagradas aunque tuvieran lepra, así fundó la congregación de las Hijas de los Sagrados Corazones de Jesús y María.

Tuvo que alejarse de Agua de Dios, fue enviado a ciudades de Colombia y luego a Táriba, ciudad venezolana, su salud empeoró , hasta que murió en Cúcuta, Colombia en 1923.

 

Beato Reginaldo de Orleans

Reginaldo de Sain Gilles nació en Orléans (Francia), ingresó a la Orden de Predicadores, fue un gran predicador, llegó a Roma y cayó gravemente enfermo, pero sanó y contaba que fue visitado por la Virgen María quien le mostró el hábito completo de la Orden. Ya sano, se dedicó por entero a la predicación, luego fue trasladado a París, sin embargo murió tiempo después, el  12 de febrero de 1220, fue sepultado en la iglesia benedictina de Notre-Dame des Champs, de donde su cuerpo desapareció durante la revolución.

 

San  Raimundo de Fitero

Fue abad del monasterio cisterciense de Fitero en Navarra y fundador de la Orden Militar en Calatrava.

Nació probablemente en Saint Gaudens de Garona, en Francia, fue canónigo en Tarazona, luego pasó a ser monje en el monasterio cisterciense de Nuestra Señora de Sacala Dei, en Gascuña y luego fue enviado como prior a la nueva fundación que don Bernardo determinó hacer en España.

Fue abad del monasterio de NIenzabas en 1144.
 

San Cecilio

Fue el primer obispo de Granada, bajo la dominación romana. Fue un varón apostólico enviado a España por San Pedro y San Pablo a predicar el evangelio. Se sabe que fue obispo de Illíberis, escribió algunos tratados para instrucción de los fieles y fue martirizado bajo la dominación de Nerón.

 

San Enrique Morse

Nació en la Iglesia Anglicana en 1595, en una familia de pequeña nobleza, se adhirió al catolicismo y se ordenó sacerdote en Roma.

En 1624, regresó a Inglaterra y realizó sus votos en la Compañía de Jesús estando en prisión  ante su compañero de cautiverio en York, el padre John Robinson.

Después fue desterrado a Flandes, regreso clandestinamente a Inglaterra donde ayudó a los enfermos durante la epidemia de peste en 1636, contrajo la enfermedad pero se libró de ella.

Fue acusado de predicar a los protestantes y condenado a muerte en 1645.

 

San Severo de Ravena

Estaba casado, era honesto y piadoso, fue designado obispo en la diócesis de Ravena, Italia.

No quiso aceptar el cargo, pero finalmente lo hizo. Se enfrentó a las herejías de Arrio (280-336) que sostenía que Jesús era un alma superior pero carente de divinidad. Participó en el concilio de Sárdica (Bulgaria) de 342 s 343.

 

San Trifón de Frigia

Nació en Lámpsaco en Frigia (Turquía), se dedicó con esmero al estudio de la Biblia y el conocimiento del Santo Evangelio.

En 250 fue detenido y torturado por no obedecer el edicto imperial, que requería honrar a los dioses paganos, por lo que fue decapitado el 2 de febrero, en Nicea (Asia Menor) a los 18 años.

 

Santa  Brígida de Kildare

No se conocen muchos datos sobre su vida, se conoce que vivió del 620 al 680. También están los himnos y poemas irlandeses de los siglos VII y VIII que muestran el culto a la santa irlandesa.

A mitad del siglo IX, el obispo de Fiésole, Donatus, escribió sobre su vida en verso, lo que difundió su culto por Europa.

Se cuenta que fue hija ilegítima de Duptaco con una bella esclava, hermosura que heredó de su madre y pidió a Dios volverse fea, para no ser pedida en matrimonio, pues había decidido entrar en la religión. Sus ruegos son escuchados porque pues sufre un reventón del ojo.

Se relatan sus bondades como curación a enfermos y otros milagros.

 

Santa Viridiana

Nació en Castelfiorentino en 1182, siendo coétanea de San Francisco de Asís. Se cuenta que en 1221, él la visitó y la admitió en la tercera orden Franciscana.

Viridiana fue de peregrinación a Compostela, a la tumba del apóstol Santiago, de regreso a Castelfiorentino, sus paisanos le construyeron una celda a orillas del río Elsa. Allí permaneció hasta los 34 años. Asistía a misa desde una ventanita, desde donde hablaba con los visitantes y recibía la comida con la que se alimentaba. Se cuenta que su muerte fue el 1 de febrero de 1242.

Fuente: Catholic.net

 

 




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