El brindis de Navidad

Son las 12 de la noche del 25 de diciembre y cada familia se confunde en un sin fin de abrazos. Tras ello, llega el momento de realizar un brindis, que por lo común se realiza con espumante, en un símbolo de buenos deseos para la celebración de Navidad.



 

Origen del brindis:

Existen dos versiones acerca del inicio de esta tradición y su simbología.

Una de ellas sostiene que el brindis es un símbolo de confianza. En el tiempo de los griegos, la manera más efectiva de deshacerse del enemigo era envenenando su bebida, con lo cual, el hecho de alzar la copa en los banquetes era señal de que la bebida era buena y no tenía ningún tipo de veneno. El choque de las copas tenía la función de salpicar y mezclar el contenido de las mismas. La confianza se demostraba al beber el mismos líquido cuando el contenido de las copas se mezclaba.

En el siglo XVI, el ejército de Carlos V tomó la ciudad de Roma y luego de saquearla, los mandos militares llenaron de vino sus copas. En señal de victoria, las alzaron al frente y dijeron "bring dir's", frase alemán que significa "yo te ofrezco". Se refiere que aquí se inició la tradición de brindar para conmemorar una celebración.

Espumante:

El espumante, conocido también como "champagne" es un tipo de vino espumoso elaborado según el método "champenoise", teniendo como origen la región de Champaña (Francia). Su consumo está asociado con las celebraciones y la Navidad no es la excepción.

El espumante es peculiar debido a la combinación de distintos tipos de uva para su preparación. Es un vino espumoso que se mantiene a presión en la botella mediante un tapón en forma de zeta. Al abrir la botella, dicho tapón tiende a saltar y el champagne a hacer espuma, lo que provoca cierta dificultad al momento de servir.

Otras opciones:

Pero el brindis navideño no solo es con espumante. También hay familias que optan por licores como el vino, que tienen un moderado grado de alcohol respecto al espumante francés. Y en el caso de los niños, en los hogares peruanos, se comparte con ellos la tradicional Inca Kola, por su parecido en color al espumante.

Así que tenemos más de una alternativa para brindar cada noche previa al 25 de diciembre, pero siempre con moderación, pues en una fiesta donde debe primar la armonía, no se debe caer en excesos.