Pastelería Navideña

Navidad es una temporada de paz y reflexión. Pero también, se refleja la alegría y la unidad de la familia en torno a la mesa que siempre está adornada con los potajes característicos de este tiempo.



 

Precisamente, la pastelería navideña forma parte de esas tradiciones, y citamos como máximas referencias, al panetón, el keke navideño y las rosquillas.

El Panetón de Navidad:

El panetón es una especie de pan dulce en forma de cúpula hecho con masa tipo brioche, pasas y frutas confitadas. Es el postre tradicional de la Fiesta de Navidad y llegó al Perú  a comienzos del siglo XX gracias a los inmigrantes italianos que arribaron al país.

No sólo es consumido por el público en tiempos de Navidad, sino también en otras celebraciones importantes como las Fiestas Patrias en el mes de Julio.

El paso del tiempo ha hecho que el secreto del panetón no sólo se base en las pasas y las frutas frescas. También hay versiones con chocolate y también con productos netamente peruanos como al aguaymanto y el maíz morado.

 

El keke de Navidad:

Conocido también como "keke inglés", es una torta preparada con frutas confitadas o frutas secas, nueces y especias. Con ocasión de Navidad, va acompañado de un glasé blanco o también se puede servir con crema inglesa.

Su historia se inicia en la antigua Roma y sus primeras recetas incluían semillas de granada y pasas mezcladas con una masa de cebada. Ya en la Edad Media se incorporaron la miel, especias y frutas confitadas.

Este keke es común en Europa, pero la receta varía según el país donde se consuma. En nuestras mesas también es preferida en Navidad, en especial a la hora del lonche para reemplazar al clásico pan de todos los días.


La rosquilla de Navidad:

Tiene un rico pasado europeo. Se originó en los Países Bajos y sus antiguos habitantes se reunían para recordar a sus difuntos familiares, preparando una mesa con un alimento que se pueda preparar fácilmente y en enormes cantidades.

Así nació el "oliebollen", una especie de buñuelo de harina levada que se freía en aceite abundante. Con el paso de los siglos, se fue transformando en uno de los postres más famosos de Holanda sobretodo en los tiempos de Navidad.

Ya en fiestas navideñas, las rosquillas eran decoradas con pepas de chocolate, trozos de manzana, rollos de canela y azúcar glass. Se convirtió con el paso de los años en un aperitivo importante durante esta festividad.