Usos incorrectos en los comparativos de superioridad y superlativos absolutos

En nuestra habitual forma de hablar, se cometen contínuos errores de construcción para comparar o calificar a alguna persona, cosa o situación. Por ello, presentamos estas sugerencias para emplearlos adecuadamente.


 

Comparativos de superioridad
 
Han de evitarse frases como: "más mayor, más menor, más mejor, más peor, más superior, más inferior, mucho mejor, mucho peor".
 
Ejemplos:
 
Enrique es más mayor que Daniel.
El rock de la decada de los ochentas es más mejor que el de los años noventas.
Las motos de marca Kawasaki son mucho mejores que las motos Honda
 
En estos casos, los adjetivos ya son comparativos de superioridad en sí mismos y sobra el intensificador "más".
 
Ejemplos:
 
Martín es mejor en matemáticas que José.
Universitario fue superior a Alianza Lima en el clásico de hoy.
Las bicicletas Oxford son mejores que las bicicletas Goliat.
 
Superlativos absolutos
 
En el caso de utilizar "el, la, los, las, lo  más + adjetivo", cabe mencionar que es una construcción de superlativo absoluto, es decir que con ella nos referimos a un único elemanto que es el máximo representante de lo que se quiera indicar con el adjetivo.
 
Ejemplos:
 
El más guapo del aula.
María es la más joven del equipo de voleibol.
Sus besos son los más agradables que recibí.
 
Son por tanto, inadmisibles estas construcciones que presentamos a continuación:
 
El tercer atleta más rápido.
El quinto alumno más estudioso.
El octavo edificio más alto del mundo.