Desde Moscú (AFP)

Rusia inaugura Vostochni, su polémico nuevo cosmódromo

Tras numerosos escándalos, problemas y retrasos, el miércoles será inaugurado el nuevo cosmódromo ruso Vostochni, símbolo de las ambiciones de la industria espacial rusa y concebido para remplazar al actual de Baikonur, en Kazajistán.

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La nave Soyuz en el cosmódromo de Baikonur el 19 de marzo de 2016 - AFP/AFP/Archivos
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Tras numerosos escándalos, problemas y retrasos, el miércoles será inaugurado el nuevo cosmódromo ruso Vostochni, símbolo de las ambiciones de la industria espacial rusa y concebido para remplazar al actual de Baikonur, en Kazajistán.

A las 12H01 (02H01 GMT), un cohete Soyuz 2.1a, encargado de poner en órbita tres satélites científicos, despegará por primera vez de este centro espacial construido en menos de cinco años en la región de Amur, en el extremo oriental ruso.

Sus instalaciones, consideradas la mayor obra de infraestructura del país por los medios rusos, han tenido un presupuesto estimado de entre 300.000 y 400.000 millones de rublos (entre 4.000 y 5.300 millones de euros al cambio actual). Vladimir Putin ordenó su construcción en 2007, sobre el sitio de una antigua base de misiles soviéticos Svobodny-18.

Las obras comenzaron en 2012 en esta región inmensa aunque poco poblada: unos 10.000 obreros construyeron 100 km de carretera, otros 100 km de vías férreas, y una ciudad con capacidad para 25.0000 personas.

Las principal ventaja de Vostochni es que se encuentra en Rusia, lo que permite a Moscú independizarse del cosmódromo de Baikonur, alquilado a Kazajistán a 115 millones de dólares anuales desde la caída de la URSS.

El sitio de Vostochni está más cerca del ecuador que la base rusa ya existente de Plessetsk, en el norte del país, lo que facilitará la puesta en órbita con respecto a esa plataforma.

Pese a ello, el nuevo cosmódromo se encuentra más allá de los 51º de latitud norte, lo que penalizará la capacidad de carga útil que se puede poner el órbita respecto a Baikonur.

De una superficie total de 1.000 km2, la nueva base solo acogerá en un principio una sola plataforma de lanzamiento, destinada a cohetes Soyuz, el único utilizado actualmente para llevar seres humanos a la Estación Espacial Internacional.

En 2017 comenzará una segunda fase de trabajos para construir una segura plataforma de lanzamiento especialmente reforzada para el futuro lanzador pesado Angara, que debería remplazar al cohete Proton, considerado demasiado contaminante y que ha sufrido numerosos incidentes en los últimos años.

- Repetidos escándalos -

Pese a su interés estratégico, el cosmódromo de Vostochni se ha visto salpicado por numerosos escándalos de corrupción, llevando a la justicia a abrir decenas de investigaciones por malversación de fondos.

En enero, el diario gubernamental Izvestia calculó en 1.400 millones de rublos (18,75 millones de euros) los fondos malversados durante los trabajos de construcción, mientras que la agencia federal encargada de dirigir las obras, Spetstroi, dijo que había interpuesto 31 denuncias por corrupción hasta los 4.000 millones de rublos (53,5 millones de euros).

Inicialmente previsto para finales de 2015, el primer lanzamiento fue retrasado cuatro meses en octubre, mientras Putin exigía a Dimitri Rogozin, viceprimer ministro ruso del espacio, que estuviera listo para 2016. Una misión cumplida, incluso si es lanzado con el cosmódromo aún en obras.

Quedan trabajos, unos cuantos, pero no influirá en el lanzamiento (...) Todos los fueron concluyentes, asegura Igor Marinin, redactor jefe de la revista Novosti Kosmonavtiki.

Los periodistas extranjeros, entre ellos la AFP, aún no tienen autorización para asistir al lanzamiento inaugural y no está prevista ninguna visita de prensa.

- ¿Qué uso?-

Otro problema de Roskosmos, la agencia espacial rusa, es que tres cosmódromos (Baikonur, Plesetsk y la base europea de Kuru en Guayana francesa) ya disponen de plataformas de lanzamiento adaptadas a Soyuz, mientras que a Moscú le cuesta encontrar misiones que justifiquen el lanzamiento desde Vostochni.

"En teoría podemos hacer un lanzamiento todos los días. Pero la pregunta es, ¿dónde encontrar tantos cohetes?", señalaba Marinin. No en vano, el despegue inaugural será el único de 2016 y se espera un solo lanzamiento para 2017.

Mientras Roskosmos asegura que la actividad comercial de Vostochni comenzará a partir de 2018, Rogozin advirtió a mediados de abril que Rusia seguiría utilizando Baikonur hasta 2023 para enviar a astronautas al espacio.

En cualquier caso, los primeros vuelos de ensayo con cohetes Angara no llegarán hasta 2021, señaló la agencia espacial rusa.





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