Desde Reikiavik (AFP)

Reunión de países del Ártico frente a la subida de la temperatura y para limar asperezas

Con el calentamiento global como telón de fondo, los ocho países ribereños del Ártico se reúnen este jueves en Islandia para un Consejo dirigido a fomentar la cooperación pacífica pese a las tensiones entre países, con Estados Unidos y Rusia a la cabeza.

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El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov (centro), llega a la reunión de los países del Ártico, el 20 de mayo de 2021 en Reikiavik - AFP/Pool/AFP
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Con el calentamiento global como telón de fondo, los ocho países ribereños del Ártico se reúnen este jueves en Islandia para un Consejo dirigido a fomentar la cooperación pacífica pese a las tensiones entre países, con Estados Unidos y Rusia a la cabeza.

Los ministros de Relaciones Exteriores reunidos en Reikiavik para este encuentro que se celebra cada dos años abordarán la subida del termómetro -que en la región se dispara- las condiciones de desarrollo del transporte marítimo y de la explotación de los recursos -gracias al deshielo- y el futuro de las poblaciones locales.

Se seguirá de cerca la estrategia del gobierno del presidente estadounidense Joe Biden, que se considera un test para sus relaciones con Moscú.

Su predecesor Donald Trump había provocado un revuelo proponiendo la compra de Groenlandia en 2019 y multiplicando las declaraciones contra las aspiraciones de Rusia y China.

Rusia, otra gran potencia ártica, sustituye el jueves a Islandia en la presidencia rotatoria de este foro, que supuestamente debe favorecer el diálogo en un contexto en el que el Ártico se ha convertido en una zona de crecientes tensiones geopolíticas, con maniobras militares a un nivel nunca visto desde el final de la Guerra Fría.

El miércoles por la noche, el secretario de estado estadounidense, Antony Blinken, se reunió por primera vez con su homólogo ruso, Serguéi Lavrov, en un preludio de una posible cumbre próximamente entre Joe Biden y Vladimir Putin.

"Si los dirigentes de Rusia y Estados Unidos pueden trabajar cooperando" frente a los desafíos comunes, "el mundo será más seguro", declaró Blinken, pero advirtió que Washington respondería si Moscú se comporta de forma "agresiva".

"Estamos dispuestos a hablar de todo tipo de temas, sin excepción, siempre que el diálogo sea honesto (...) y se base en el respeto mutuo", respondió Lavrov.

"La administración Biden y la administración Trump comparten una perspectiva: la de decir que Estados Unidos está de vuelta en el Ártico y es líder de la cooperación ártica", afirma Mikaa Mered, especialista francés en el Ártico.

"La administración Trump se centraba sobre todo en temas relacionados con la energía y la seguridad, mientras la administración Biden apuntará a otros como el clima. Pero en ambos casos la dinámica es la misma: Estados Unidos está de vuelta", recalca.

En la reunión de 2019 en Finlandia, la política de escepticismo climático de la administración Trump impidió por primera vez una declaración conjunta del Consejo, debido a que Estados Unidos se opuso a incluir en ella el cambio climático.

- Blinken en Groenlandia -

El Consejo Ártico se centra en la cooperación entre países y fue concebido para evitar tensiones desde que se creó hace 25 años después de la Guerra Fría. Normalmente es un foro consensual, y esta vez se prevé que se adopte una declaración conjunta.

También forman parte del foro regional Canadá, Dinamarca (Groenlandia es un territorio autónomo de este país), Suecia, Finlandia, Noruega e Islandia. Hay que añadir seis organizaciones que representan a los pueblos indígenas del Ártico y 13 países observadores, entre ellos China, que desde 2018 defiende la estrategia de considerarse un estado "casi Ártico".

El Consejo carece de poder jurídico y en su mandato se excluye explícitamente la seguridad militar.

Llega precedido por declaraciones subidas de tono. Serguéi Lavrov afirmó el lunes que el Ártico era una zona de influencia legítima de Moscú y denunció la "ofensiva" occidental en la región, mientras que Antony Blinken le pidió que evitara este tipo de declaraciones y criticó las reglas marítimas rusas.

El secretario de estado estadounidense, que se tomó el tiempo de reunirse por separado con cada uno de sus homólogos de los otros siete países miembros, expresó el deseo de "mantener el Ártico como un espacio de cooperación pacífica" y afirmó que Washington quiere evitar su "militarización".

Rusia no para de aumentar su dispositivo militar en el Ártico desde hace unos años, reabriendo y modernizando varias bases y aeródromos abandonados desde el final de la época soviética.

Aún así Lavrov abogó por reanudar las reuniones entre los jefes de estado Mayor de la zona para "reducir el riesgo a nivel militar". Las citas se suspendieron desde 2014 por la anexión de Crimea por parte de Moscú.

"En Washington hay una presión muy fuerte para decir que se necesita un foro de discusión militar", asegura Mered.

Después de la reunión Blinken viajará a Groenlandia, prueba del interés de Washington en la zona, aunque descartando la compra. Completará así su gira iniciada el domingo en Dinamarca.





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