Pese a trabajar 12 horas diarias, profesionales valoran la unión familiar
Pese a que la mayoría de profesionales que laboran en empresas privadas valora la comunicación y unión familiar, no pueden dedicarle el tiempo deseado pues trabajan hasta 12 horas diarias.
24 de noviembre de 2011 » Archivo

De acuerdo al estudio ''Conciliación entre Trabajo y Familia en el Perú''. desarrollado por el Centro de Familias del Perú (Centrofram-Perú), se revela que el 68% de los consultados considera que la vida familiar es la cédula que produce más satisfacciones al ser humano.
Sin embargo, un porcentaje casi similar (69%) destina de 10 a 12 horas diarias de su tiempo a la compañía donde labora, mientras que un 20% trabaja menos de 10 horas. El resto, supera la jornada de 12 horas.
Centrofram-Perú hizo esta investigación sobre una muestra de 849 casos de profesionales de empresas ubicadas en los distritos limeños de Chorrillos, Carabayllo, Barranco, La Molina, San Miguel, La Perla, Villa el Salvador, San Juan de MIraflores, Surquillo, San Juan de Lurigancho y en las regiones Junín, Trujillo y Huánuco.
Entre los entrevistados hubo 349 mujeres y 500 varones.
Cuándo se les consultó qué cantidad de horas semanales dedican a sus hijos, un 53% de las profesionales respondió que hasta 12 horas; así también que en promedio están con ellos unas 3 ó 4 horas diarias (de lunes al sábado), en tanto que los papás comparten no más de dos horas al día en el mismo período.
Los que integran la mayoría consultada refieren que trabajan muchas horas porque “quieren dar mejor calidad de vida a sus hijos” (32%), “tienen excesivos gastos” (17%) “les gusta trabajar o quieren quedar bien con sus jefes” (15%).
Por otro lado, un 75% responde que la comunicación familiar es importante porque lleva a la unidad y fortalece a la misma, aunque reconoce que está dedicando poco tiempo a establecer mejores relaciones comunicacionales con sus hijos.
La psicóloga especializada en Educación Infantil de Centrofam-Perú, Silvia Chuquimajo, señaló que “educar a los hijos parece hoy más difícil que nunca. El compromiso que exigen las empresas impide que muchos profesionales sean dueños de su tiempo".
"Lo lamentable es que en el nombre del dinero cada vez más personas viven como si su ocupación fuera el centro de su existencia, descuidando las necesidades emocionales de sus familias", anotó.




