Desde Lagos (AFP)

Optimismo en Nigeria pese a las penurias y la recesión

Los precios se disparan, falta la electricidad, algunos bienes de consumo son escasos y la penuria de divisas congela la economía. Todo incita en Nigeria a la depresión, pero los habitantes exhiben un radiante optimismo.

Nigeria, economía, sociedad
Harrison Chinedu celebra haber completado 103,6 km en bicicleta con un balón en la cabeza, en Lagos (Nigeria), el 20 de noviembre de 2016 - AFP/AFP
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Los precios se disparan, falta la electricidad, algunos bienes de consumo son escasos y la penuria de divisas congela la economía. Todo incita en Nigeria a la depresión, pero los habitantes exhiben un radiante optimismo.

Una gran mayoría de nigerianos (86%) piensa que la situación económica va a mejorar en los 12 próximos meses, según el instituto internacional de estadísticas PEW Research. El año pasado eran un 92%, cuando el país era aún la primera economía del continente, por delante de Sudáfrica.

Además, "más del 93% de los nigerianos creen que sus finanzas personales van a mejorar" indica PEW Research.

A principios de enero, Gallup International, otro instituto de sondeos, eligió a Nigeria como "el país más optimista del mundo en lo referente a la prosperidad económica". Después, el precio del petróleo derrumbó, arrastrando al país a la crisis, pero nada, o casi nada, erosiona la confianza en el futuro.

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Los coches pasan por las calles de Lagos, la capital comercial de Nigeria, el 23 de septiembre de 2016 (AFP/AFP/Archivos)

"Generalmente, en una recesión la gente se vuelve muy pesimista y deprimida", constata Bismark Rewane, economista nigeriano. Así, no sorprende que Grecia sea, según Gallup, el país más pesimista del mundo (65% de su población).

"Pero la pasión por el dinero, esta pasión por crear riqueza podría ayudar a Nigeria a salir rápidamente de la crisis" confía el director de Financial Derivatives Company a AFP.

- Mañana vuelve a salir el sol -

¿Y qué papel tiene en todo esto el Gobierno? La pregunta suscita risas. "Si crees que el Gobierno te va a ayudar, empieza ya a quejarte..." afirma Sunday Uloko, que lava coches todo el día.



"Pensar en los líderes me da dolor de cabeza. No tengo tiempo. La vida aquí es una guerra. Nada funciona. Hay que pelear, arreglárselas y ser listo". Optimista, concluye: "tras la noche, siempre vuelve a salir el sol".

Nigeria está profundamente dividida entre tres grupos étnicos mayoritarios, pero la totalidad de sus 180 millones de habitantes comparten el mismo refrán - 'igba ki lo dede' en Yoruba, 'ahuhu adighi ano mgbe tere anyj' en los Igbos y 'bayan wuya sai dadi' en Hausa-, literalmente, 'el sufrimiento no es permanente'.

Esta convicción está reforzada por la fe. Nigeria es uno de los países más religiosos del mundo. Las iglesias evangélicas florecen en las calles junto a las alfombras que instalan los musulmanes para rezar.

"En África en general, tanto entre cristianos como entre musulmanes, Dios cuida a sus hijos, y su papel es ayudar a tu prosperidad", explica Nimi Wariboko, profesor nigeriano de ética social en la Universidad de Boston.

"Los nigerianos ya no tienen ninguna esperanza en sus líderes. 'Mi' Dios va a ayudarme a 'mí' y a mi familia. Hemos privatizado todo en Nigeria, incluso el optimismo", explica.

- "Sufriente y sonriente"-

En las abarrotadas calles de Lagos, megalópolis de 20 millones de habitantes, las palabras de Fela Kuti, el rey del 'afrobeat', conservan toda su vigencia.

En Suffering and Smiling (Sufriente y sonriente), álbum que salió en el año 1974, los nigerianos están en un autobús, 49 sentados y 199 de pie. Cuando llegan a casa, no hay agua. Cuando van a acostarse, no hay luz. Luego se duermen, sufriendo pero sonrientes. Siguen peleando y rezando, hasta que vuelve a salir el sol.

#Nigeria #Economía #Sociedad


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